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18 abr. 2010

Capítulo 35 de Percances


-Aclarado todo, damos la sesión por terminada.- dijo Misael, uno de los miembros del consejo encargado del caso de Nico y papá de Alina.

Después de algunos abrazos amistosos y muestras de solidaridad Nico salió del salón donde estaban reunidos y cuando lo hizo miro a Agusto que conversaba con algunos de los miembros, Nico se sentía apenado hacia él por todo lo que había pasado la ultima vez que vio a Cam, en estas dos semanas que había estado encerrado Agusto lo había visitado y aunque no le había reclamado nada en lo referente a Cam era más que notable la incomodidad que sentía, a pesar de ello Nico le había pedido que informara a Cam de la situación pero había sido imposible porque Cam se había negado a hablar con él, así que quien sabe que estaría pensando ella por su ausencia, él necesitaba verla, la extrañaba tanto que dolía.

Al llegar al vestíbulo Alina la hija adolescente de Misael y Laura, amigos y miembros del movimiento se acercó a él.

-¡Nico! Que bueno que ya estás libre, les dije a mis papás que era injusto que te tuvieran así pero ya sabes nunca me hacen caso.-

Nico se rió del ligero mohín que Alina hizo. –Gracias princesa.-

-Ven vamos a sentarnos tengo que contarte muchas cosas.- dijo Alina entusiasmada y halándolo hacia la sala que estaba en el vestíbulo.

Nico realmente quería irse, tomar un buen baño y buscar a Cam, pero no podía dejar a Alina si ella tenía tantas ganas de contarle cosas, así que se dejo llevar a la sala y se enfrasco en escuchar todos los asuntos adolescentes de Alina.

Dos horas después Alina seguía hablando sin parar, volteando una y otra vez hacia la puerta y negándose a irse con sus papás que insistían en que ya era hora de irse.

-¡Alina!- dijo Laura. –Ya deja en paz a Nico, seguramente quiere irse a su casa y descansar, no estar escuchando chácharas de adolescentes.-

-Mamá solo un ratito más, por favor…- dijo con cara suplicante.

-Cinco minutos y nos vamos, ni un minuto más señorita.- dijo su mamá y dirigiéndose a Nico agregó. –Realmente gracias por soportarla.- y entonces se retiró.

-Ali podemos hablar mañana u otro día, anda ve con tus papás, prometo irte a visitar.-

-Nico… es que yo… mira- dijo sacando su celular y entregándoselo. –Ya vez que me quede con tu celular, pues bien alguien te llamó y me atreví a contestar.- agacho la mirada como si estuviera apenada.

-¿Quién llamó?- preguntó Nico que no entendí que tenia que ver eso con que no quisiera irse.

-Tu novia…- susurró.

-¿Cam?-

-Pues claro, o ¿acaso tienes otra?- lo miro entornando los ojos.

Riendo respondió. –Claro que no, y ¿que te dijo? ¿Qué tiene que ver eso con que no quieras irte?-

-Bueno le conté lo estaba pasando contigo- dijo mordiéndose el labio. –Me pidió la dirección para venir a verte, y se la di pero con la condición de que no dijera que fui yo, no vayas a decir a mi papá por favor, y bueno le prometí que no te dejaría ir hasta que llegara, pero no entiendo porque se esta tardando tanto…-

¿Cam vendría a buscarlo? Pero ¿por qué no había llegado? Ya hace dos horas que estaba con Alina, tiempo más que suficiente para que hubiera llegado. ¿Se arrepentiría?

Reviso en su celular la hora de la última llamada, había sido hace dos horas y media. ¿Le pasaría algo? O ¿Simplemente ya no quiso verlo?

-Esta bien Ali, la llamaré y si viene para acá la esperare, ¿ok? Vete con tus papás y no te metas en problemas.-

-Es que yo quería conocerla.- dijo exasperada.

-La conocerás pronto.- afirmó Nico.

-¿Lo prometes?-

-Prometido.- dijo levantando su mano derecha en señal de promesa.

-¡Gracias!- dijo Alina y se despidió con un beso y un gran abrazo.

En cuanto se fue, Nico marco el número que había quedado registrado, pero Cam no respondió, después llamó a su casa aunque en verdad le apenaba mucho hablar con su mamá después de lo sucedido, pero tampoco nadie respondió.

Por último le llamó a Agusto, que se había ido hace más de una hora, y le platicó la situación, y al igual que él se preocupo, así que quedaron de verse en la casa de Cam para corroborar que todo estuviera bien.

*****

Axel estaba profundamente dormido cuando el maldito teléfono lo despertó, estaba a punto de tirarlo pero cuando vio que quien llamaba era su papá no le quedó más que contestar.

-¿Qué pasa?- preguntó con voz soñolienta.

-La tengo.- respondió.

-¿Eh?- dijo Axel confundido.

-Puesto que solo le dabas largas y más largas al asunto decidí hacer las cosas por mi mismo, te seguí esta noche, te vi con ella, supe que era ella apenas la vi, así que cuando la dejaste sola tome las riendas del asunto.-

Un escalofrío recorrió la columna de Axel y la impresión de lo que acababa de escuchar quitó todo sueño que le quedará, ahora estaba bien despierto.

Maldición esto si que no lo tenía previsto.

-¿La tienes en casa?-

-¿Crees que te lo voy a decir? después de lo que vi que paso entre ustedes no me vas a decir que acabas de encontrarla esta noche, ¿verdad? ¿Hace cuanto la encontraste? ¿Hace cuanto me has estado mintiendo?- dijo severamente su padre.

-No te estaba mintiendo, no hace mucho la encontré, me gustó y solo me estaba divirtiendo con ella, lo siento.-

Su padre rió profundamente. –Después de lo que vi está noche, quise pensar que era eso y no que me estabas traicionando, por qué serías incapaz de traicionarme ¿no es cierto?-

-Jamás te traicionaría padre.-

-Me gusta escucharlo,- tras unos segundos de silencio dijo, -la tengo en casa, ven y termina lo que empezaste hace unas horas, diviértete con ella ahora que todavía puedes.- y después de decir eso colgó.

*****

Media hora después Axel siguió a su padre a la habitación donde tenían a Cam.

Ella estaba murmurando y retorciéndose en la cama, una capa de sudor cubría su cuerpo que solo estaba cubierto por su ropa interior, sus manos y pies estaban atados a la cama.

-¿La drogaste?- preguntó a su padre.

-Un poco,- dijo riendo. –Cuando la traje la sedé pero cuando despertó la drogue un poco, no podrías divertirte con ella si estaba inconsciente. Le deje la ropa interior para que tengas el honor de quitársela.-

Axel asintió en silencio.

-Vamos muchacho,- le dijo dándole un empujón hacia la cama, -¿Qué estas esperando?-

-A que te vayas,- respondió serio. –O ¿acaso piensas que la voy a joder delante de ti? ¿Eres tan pervertido padre?-

Echándose a reír empezó a dejar la habitación, pero antes de cerrar la puerta dijo, -No soy tan pervertido para quedarme a verlo pero comprobaré que lo hayas hecho, necesito estar seguro que no eres un traidor. Llámame en cuanto termines.– Y al decir eso se marcho.

Entonces Axel se desvistió, se acercó a Cam y le arrancó la poca ropa que le quedaba, luego se subió a la cama e hizo lo que tenía que hacer.

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