Menu Principal

22 dic. 2010

Super concurso navideño en Cosas de Caty

Bueno yo nunca participo en los concursos porque nunca gano nada, vivo resignada, pero esta vez tentare a la suerte y veremos si acaso me toca jajajaja

Caty de Cosas de Caty esta organizando un super concurso navideño, asi que asi como yo tienten su suerte y animense a entrar =)

aca les dejo toda la información:

Los premios son:


1 copia de LAST SACRIFICE, el genial libro final de la serie VAMPIRE ACADEMY

1 copia de SINSAJO, el libro final de la trilogia de LOS JUEGOS DEL HAMBRE

Además de libros, para los verdaderos fanáticos dos premios para sentirse más cerca de sus series favoritas...

1 perfume AMOR, AMOR de CACHAREL (2 Oz) también conocido como el perfume que usa ROSE HATHAWAY, cortesía de Adrian Ivashkov

1 set de pendientes de los JUEGOS DEL HAMBRE (incluye 3) para que recuerdes día a día los mejores momentos de CATNISS EVERDEEN

y como si fuera poco, además de estos regalos, el ganador recibirá...

1 TARJETA DE REGALO DE AMAZON.COM POR VALOR DE $25 DOLARES para que pidas los libros que quieras!!

Tod@s pueden participar en este concurso, lo único que tienen que hacer es seguir LOS SIGUIENTES PASOS:

1. Ser seguidor del blog

2. Responder esta pregunta: Si pudieras pasar la navidad o el año nuevo con un personaje de un libro, cual sería y que harías con el/ella?


Cada persona tendrá una entrada en el concurso por dejar su comentario EN ESTA ENTRADA, pero hay entradas extras... (Estas también deben ir en su comentario)

1+ Por anunciar el concurso en Twitter o Facebook (es indispensable dejar el link del tweet o estatus y poner 1+ antes del link)

1+ Por poner el banner del concurso en la barra lateral de tu blog (Debes dejar el link en tu comentario y poner 1+ antes del link)

1+ Por hacer una entrada en tu blog hablando del concurso (Debes dejar el link en tu comentario y poner 1+ antes del link)




cosasdecaty

**REGLAS FINALES**

Una persona podrá tener hasta 4 entradas en el concurso (como tener 4 boletas para una rifa) gracias a los puntos extra. Sólo participan las personas que comenten en esta entrada, el C-Box no cuenta.
El concurso es INTERNACIONAL, asi que tod@s están invitados a participar.
Sólo habrá un (1) ganador que será anunciado el domingo 2 DE ENERO y tienen hasta las 23:59 del 31 de Diciembre para ingresar al concurso. . De acuerdo al orden de los comentarios, a cada persona le corresponde un número + los extras que tenga (que deben ir en su comentario, en esta misma entrada), como de costumbre, el ganador será escogido a través de Random.com. Yo contacto al ganador, y si en 48 horas no responde, se hará el sorteo de nuevo.


El comentario lo tienen que dejar AQUI

Espero que se animen y mucha suerte =)




21 dic. 2010

Capítulo 20 de Indecisión

Cam caminaba de un lado a otro en su habitación tratando de encontrarle sentido a todo lo que estaba pasando.

Saber que Damián era quien había estado enviado esos paquetes y aún peor descubrir que había estado espiándola por mucho tiempo la hacia sentirse desesperada. No podía entender de donde venía esa obsesión con ella, jamás le había dado alas y no había pasado nada que justificara que él estuviera tan enfermizamente interesado en ella. Lo que estaba haciendo era demasiado, ¿qué quería de ella? ¿De donde venia su interés?

Seguía absorta en sus pensamientos, yendo y viniendo por su habitación cuando alguien llamó a su puerta, ansiosa se apresuro a abrir y el alivio que cayo como una ola sobre ella fue inmenso al ver a Nico allí.

Sin decir nada se lanzo en sus brazos y enterró su cara en su pecho tratando de que su contacto la tranquilizara un poco. Él la envolvió en sus brazos sin preguntar nada. Estuvieron así por varios minutos hasta que él aparentemente deduciendo que algo andaba mal la apartó un poco para mirarla a los ojos.

—¿Qué pasa? ¿Estás bien? Estas temblando.

Cam lo miró y después aparto la mirada y se alejo de él, se fue a sentar a la cama buscando un poco de apoyo.

—Cuando volvíamos a casa un niño se acercó en un semáforo y me entrego un paquete, como los otros —dijo mirándose las manos temblorosas entrelazadas en su regazo.

—¿Qué había en el paquete?

Cam señaló con la mano la caja que se encontraba sobre su tocador. Nico caminó hacia ella y Cam levantó la mirada para ver su reacción al ver lo que contenía la caja.

La expresión de Nico era indescifrable, trayendo la caja consigo, vino y se sentó junto a ella en la cama y comenzó a ver foto por foto.

Con todas las cosas que había estado pensando había olvidado que había fotos de ella y Axel en una situación que aunque Nico sabía seguro lo mataría verlo, cuando vio que debajo de la foto que él estaba viendo estaban esas fotos actuó apresuradamente y se las arrebato.

—¿Qué pasa? —preguntó Nico extrañado por lo que ella acababa de hacer.

—No tienes que verlas todas, no es necesario—se justificó.

—¿Hay algo que no deba o no quieres que vea? —Nico siempre astuto preguntó.

Cam lo miró a los ojos y asintió.

El silencio se extendió entre ellos.

—¿Qué es? —preguntó finalmente él.

—Nada que no sepas, pero no quiero que lo veas, por favor no me lo pidas.

—¿Qué es? —repitió él.

—Son fotos de Axel y mías, aquella noche que su padre me secuestro, de momentos antes, ya sabes lo que paso, así que puedes imaginar el contenido de las fotos.

—Oh. —Nico se tornó pensativo y tras unos segundos le tomó la mano. —Está bien, no quiero verlas. No quiero que esas imágenes en mi cabeza. Y ese es un asunto que ya no se interpondrá entre nosotros.

—Gracias —musitó Cam y se inclinó hacia él recostando la cabeza en su hombro. —Las voy a destruir, lo hubiera hecho antes pero no tenía cabeza para nada. —Se quedó pensando unos momentos mientras separa las fotos con Axel y le devolvía el resto a Nico. —Mira estas.

Eran las fotos donde aparecía él.

—Oh bueno —dijo él tras unos segundos. —Aparentemente no soy del agrado de tu maniático admirador.

—No es una broma Nico —lo reprendió ella.

—Se que no lo es —afirmó él. —Sólo declaro un hecho. Había otras personas en las demás fotos contigo y nadie tenía la cara destrozada como yo, así que es obvio que no le agrado.

—Lo sé.

—¿Lo sabes?

—Sé quien es él.

Nico se volvió hacia ella buscando su mirada y preguntó: —¿Quién es y cómo lo sabes?

—Tenías razón, es Damián.

Nico frunció el ceño. —¿Cómo lo sabes?

—Porque… cuando él niño me entrego el paquete le pregunté quien me lo había enviado y me señalo a alguien, y ese alguien era Damián. Lo vi, estoy segura que era él, incluso me saludo. No debe sorprenderte ya que me habías advertido que podría ser él.

—Maldita sea. Si hizo algo tan abierto es porque debe tener algo planeado, no creo que haya hecho todo este espionaje —dijo gesticulando hacia las fotos— y enviado todos esos paquetes secretos para de la nada descubrirse. Debemos tener cuidado, no debes estar sola hasta que se resuelva esto, ¿entiendes?

—¿Y supongo que con no estar sola te refieres a ti y a mi papá?

—Así es, o cualquier otro amigo que nos ayude.

—No me gusta que tengan que dejar sus vidas para cuidarme.

—Lo se, pero es necesario Cam, no podemos tomar riesgos, lo entiendes ¿verdad?

—Supongo.

—¿Supones?

—Lo entiendo, es sólo que no me gusta que mi vida ni la de ustedes gire alrededor de quien quiera que me quiera hacer daño, empieza a ser mas que frustrante.

—Lo se mi amor pero tu seguridad es primero y yo no tengo problema en estar 24/7 contigo —dijo él haciéndole cosquillas.

Cam se dejó caer en la cama riendo y se retorció tratando de detener las cosquillas.

—¡Basta! —gritó entre risas. —Me voy a hacer pipi. Te juro que me voy a hacer.

Nico se montó a horcajadas sobre ella sin dejar de hacerle cosquillas.

—¡Ya, por favor, ya! —gritó desesperada.

Nico se detuvo y comenzó a reír mientras ella tomaba respiraciones cortas.

—Estás loco, ¿lo sabias? —dijo entrecortadamente. —¿Estamos hablando de un asunto serio y vienes y haces esto? Te perdimos Nico. —Le golpeó el pecho con el dedo índice.

—Se cuán serio es este asunto pero también sé que odio verte tan inquieta y preocupada, así que mi misión es que te relajes, así como encargarme de que ese tipo no se te acerqué por lo que no tienes porque afligirte por eso, así que preciosa déjame hacer mi trabajo y relajarte.

Y como para enfatizar cuán comprometido estaba por su causa deslizo sus manos desde su cintura hasta llegar al extremo bajo de sus pechos. Cam puso sus manos sobre las de él antes de que subieran la cima de sus pechos.

—¿Pasamos de cosquillas a caricias?

—Lo que sea para que te relajes.

—Ok, pero creo que las cosquillas cumplieron su misión, estoy relajada, palabra de exploradora —dijo levantando la mano en señal de promesa.

—De acuerdo, te creo, pero creo que como buena chica que eres debes seguir relajada pero cooperar.

—¿Cooperar?

—Uhum —dijo inclinándose hacia ella hasta que sus narices casi se rozaron. —Sé una niña buena y haz que yo también me relaje. Es justo, ¿no? Yo te hago relajarte y tú lo haces conmigo.

Cam se rió. —Oh Dios, eres un insaciable, de verdad que lo eres. Sólo piensas en sexo y más sexo.

Él le dio un beso corto y después se alzó para mirarla a los ojos. —¿Quién hablo de sexo? ¿Entonces quién es la que sólo piensa en eso, eh? Yo nunca dije sexo pero claro tu subconsciente te traiciona y ahora que recuerdo me prometiste que apenas descansaras harías lo que yo quisiera y creo que es hora de hacerte cumplir tu palabra.

—Todavía no descanso lo suficiente —aseguró Cam.

—Bueno veremos si después de esto sigues opinando lo mismo.

—¿Después de…? —Pero Cam no pudo terminar su pregunta porque entonces Nico la besó y sus manos comenzaron a pasear por todo su cuerpo hasta que Cam supo que estaba lo suficientemente descansada para hacer lo que él quisiera.

Cuando las camisas de ambos estaban en el suelo y Nico estaba besando sus pechos por encima de su sostén Cam logro tener un momento de cordura.

—Nico —medio gimió—no podemos hacer esto aquí, mi mamá puede llegar en cualquier momento y Melissa esta en la casa.

—No puedo parar—susurró él contra sus pechos—No me lo pidas, no puedo.

—Nico, yo también quiero pero…

—Shhh—dijo él bajando los tirantes de su sostén y un segundo después sus pechos estaban desnudos. Se metió uno en la boca y Cam se mordió el labio para reprimir los sonidos que querían salir. —Te prometo que estaré atento a cualquier ruido.

Entonces Nico la dejó, fue a la puerta, puso el seguro y volvió para atender su otro pecho en lo que para ella no fueron ni 5 segundos.

Cam sostuvo su cabeza contra su pecho y sus dedos se introdujeron entre su cabello.

—Nunca habías sido tan insaciable como hoy —susurró—siempre has sido muy apasionado pero hoy pareces imparable.

—Eso es porque hasta ahora se lo que se siente creer que te había perdido. Te amo Cam y no voy a desperdiciar ni un minuto que tenga para amarte.

Y entonces Nico hizo eso, la amó como si se le fuera la vida en ello.

16 dic. 2010

JZB


UN REGALITO

13 dic. 2010

Capítulo 19 de Indecisión

—Deja de hacer eso.

—¿Hacer qué?—preguntó Nico sonriendo.

—Tocarme así—respondió Cam.

—¿No te gusta?—preguntó subiendo su mano desde su muslo hasta su cintura.

—Si—susurró ella—y ese es el problema, estoy muerta, necesito dormir y si sigues tocándome así no me dejas hacerlo.

Nico mordió su hombro, estaban acostados en la cama, Cam de espaldas a él, entre sus brazos.

—Debo decir que eso me ofende, ¿prefieres dormir a que tú y yo… ya sabes?

—¿En este momento? Prefiero dormir, creo que hemos hecho eso de ya sabes las veces suficientes.

Nico rió complacido. —¿Veces suficientes? ¿Te parece?

—Oh si, así que controla tus manos o tendré que amarrártelas a la cama.

—¿Y con esas ideas quieres que te deje dormir?—dijo él besándole el hombro. —Se me ocurren cosas muy interesantes que podrías hacerme si me amarras.

—¡Pervertido!—exclamó Cam. —Pero nada de eso sucederá hoy, eso tenlo por seguro.

—¿Estás segura?—dijo subiendo su mano desde su cintura hasta llenarla con uno de sus pechos.

Cam se estremeció. Se retorció en la cama tratando de liberarse de su mano, entonces se dio la vuelta y quede frente a él.

—Si te digo que una vez que me dejes descansar podemos hacer lo que quieras, ¿me dejarías dormir?

Nico se tornó pensativo durante unos segundos. —¿Lo que yo quiera?

—Lo que quieras—afirmó ella soñolienta.

—De acuerdo—aceptó Nico—pero no hay marcha atrás.

—Ujum—musitó Cam ya acurrucándose en sus brazos.

No paso mucho para que se quedara dormida. Nico la contempló y acarició su pelo mientras lo hacia. En algún momento él también se quedó dormido.

El sonido del timbre lo despertó tiempo después, se levantó y se puso el pantalón rápidamente.

Al abrir la puerta se llevo una sorpresa al encontrar a Melissa y Alejandro allí.

Ambos lo miraron de pies a cabeza, Nico podía imaginar lo que su apariencia evocaba. Estaba despeinado, descalzo y la única prenda de vestir que llevaba eran sus pantalones.

Notó ruborizada a Melissa que lo miraba con los ojos muy abiertos.

Finalmente rompiendo el silencio Nico dijo: —Y bien ¿qué los trae por aquí?

Alejandro echó una mirada a Melissa y sintió un repentino malestar al verla observar ruborizada al casi desnudo ex de Cam. —Melissa quedó de encontrarse con Cam aquí—dijo irritado. —¿Está ella aquí? Y sobretodo ¿qué haces tú aquí?

—Cam está arriba—respondió Nico, no perdiéndose la irritación en el tono de Alejandro. ¿Estaba molesto por encontrarlo con Cam? ¿O qué lo molestaba? —Pasen. Voy a buscarla.

Ellos lo siguieron a la sala donde él los dejo para ir en busca de Cam.

Cuando estaba subiendo las escaleras Alejandro le dijo a Melissa: —Ya puedes cerrar la boca.

El comentario la sacó de su aturdimiento. Parpadeó y se volvió hacia él. —No tenía la boca abierta.

—Si y yo soy Gasparín.

Melissa se ruborizó más. —No estaba… no estaba viéndolo, bueno si, pero no como tu piensas, es sólo que fue una sorpresa encontrarlo aquí y así… ¿crees que él y Cam se hayan… reconciliado?

Alejandro la observó unos segundos. —Claramente no estaban peleando. Y a todas luces lucía…

Melissa lo miró interrogativa.

—Satisfecho—murmuró a regañadientes.

—Oh—ella se ruborizó más—¿Me estás queriendo decir que él y ella… eso?

—¿No es lo que tú insinuaste al decir que se habían reconciliado?

—¡No! Ni siquiera me pasó por la cabeza.

—Ok—dijo, sintiendo que ahora él ruborizado era él. —Pero si lucía como si eso.

—Ah.

En la habitación, Cam trataba de vestirse a toda prisa pero sus movimientos no eran coordinados.

—Los olvide por completo—dijo—y ahora será más que obvio lo que paso aquí.

—¿Te preocupa eso?—preguntó él.

—¿Preocuparme? No. ¿Avergonzarme? Si. ¡No es como si me gustara que supieran cuándo acabo de hacer el amor con mi novio!

Ya vestida se paró frente al espejo y trató de arreglar su cabello que parecía gritar: acabo de hacer el amor.

Logró arreglarlo un poco, pero el aspecto de su cara la delataría por completo, estaba segura. Tenía los labios hinchados, las mejillas enrojecidas y ojos soñadores.

—Mi cara grita que acabo de hacer el amor—dijo volviéndose hacia Nico.

Él la observó y rió. —No puedo negar eso. Pero si te sirve de consuelo me encanta como luces después de hacerlo, tan hermosa y deseable que quiero volver a meterte en la cama y hacerte lucir así por siempre.

—Ok, ¡alto!—le dijo negando con la cabeza. —No tienes remedio. Mejor dime ¿cómo se te ocurre bajar a abrir la puerta sólo en pantalones y ni siquiera totalmente abrochados? Aunque pudiera hacer algo con mi cara de nada serviría, seguro están allí abajo murmurando después de verte así.

—En eso tienes razón.

—¿¡Qué!?

—Están murmurando sobre lo que creen que estábamos haciendo.

—Oh Dios mío. Trágame tierra.

Nico se acercó y la abrazó. —No debes avergonzarte. No hicimos nada malo, bajemos y compórtate como si nada. No creo que te hagan preguntas, así que actúa normal.

—Lo intentaré, pero seguramente me pondré toda roja apenas este frente a ellos.

Nico la besó y la tomó de la mano. —Vamos.

Al llegar a la sala Melissa y Alejandro levantaron la mirada hacia ellos y después de ver que estaban tomados de las manos miraron la cara de Cam y después se miraron entre sí. —Te lo dije—dijo Alejandro.

Cam se mordió el labio inferior, nerviosa bajo el escrutinio. —¿Qué le dijiste?—preguntó.

—Que ustedes acaban de… reconciliarse.

Cam sintió arder sus mejillas. —Ah, mmm. Si—dijo levantando la mano que estaba unida a la de Nico para mostrar su reconciliación. —¿Qué tal estuvo el cine?—preguntó cambiando el tema.

—Bien, muy bien. Aunque claramente se puede obtener más diversión quedándose en casa—dijo sardónicamente Alejandro.

—Nos divertimos mucho—intervino Melissa para no dejar el comentario de Alejandro colgando en el aire.

—Genial—dijo Cam.

—Bueno es hora de irme—dijo de repente Alejandro. —Te llamó después, ¿de acuerdo? —le dijo a Melissa.

—Está bien—le dijo ella.

Cuando se hubo ido Cam dijo: —¿Quieres volver a casa?

—Si, pero si necesitas quedarte puedo esperar.

—No hay problema—dijo sonriendo—¿Me alcanzas más tarde?—le preguntó a Nico.

—Por supuesto, sólo esperare a Augusto. Tuvo que ir a otro lugar antes de venir, pero más tarde allí estaré.

—Bien—dijo ella dándole un beso. —Te amo—le susurró al oído.

—Y yo a ti.

Melissa contemplaba la escena atentamente. Estaba alegre de que Cam se reconciliara con Nico, era más que obvio cuanto se amaban.

En el camino a casa Melissa le dio detalles de su cita con Alejandro, cuando termino estuvo tentada de pedirle detalles a Cam de su reconciliación, pero se abstuvo sabiendo que su reconciliación fue muy intima, si ella quería contarle algo lo haría cuando se sintiera cómoda.

Había sido notable que Cam se sentía incomoda de que ellos supieran lo que había estado pasando antes de que llegaran, así que no quería incomodarla más. No se podía imaginar como se sentiría de estar en sus zapatos.

Cuando se detuvieron ante un semáforo rojo, Melissa estaba buscando algo en la radio cuando alguien tocó la ventanilla del lado de Cam.

Ambas se sobresaltaron y miraron hacia la ventanilla, afuera había un niño de aproximadamente 12 años. Les sonrió y señalo una caja que llevaba en una mano, después señalo a Cam.

—Creo que ese niño quiere darte eso—dijo Melissa.

Cam bajó la ventanilla, si hubiera sido cualquier otra persona no lo hubiera hecho, pero no creía que corriera peligro con ese niño. Y lo más importante es que la caja que el niño había señalado que era para ella era idéntica a las que habían estado llegando a su casa, por lo tanto más curiosa de lo que debería no dudo en bajar la ventanilla y aceptar la caja.

Cuando tomó la caja, sostuvo el brazo del niño antes de que echara a correr. —¿Quién te dijo que me dieras esto?

El niño se puso nervioso y trato de soltar su brazo, pero ella reforzó su agarre. —No pasa nada, sólo quiero saber quien me la manda.

El niño miró a su alrededor y después señalo hacia un parqué que estaba en frente. —Fu-fue él.

Cam soltó al niño y miró hacía donde había señalado.

La sangre se le heló hasta los huesos. Allí estaba parado un hombre con una gabardina que lo camuflaba con la noche, pero su rostro era visible bajo la luz tenue de la lámpara en la que estaba recargado.

Era rubio. Alto. Guapo.

Era Damián.

Tuvo el impulso de bajarse y enfrentarlo, preguntarle que hacia allí y que quería de ella--aunque sus regalos lo dejaban muy claro--pero antes de que pudiera reaccionar el semáforo se puso en verde y el coche comenzó a alejarse.

La mirada de Cam permaneció sobre él, él sonrió y la saludó con la mano.

Cuando ya estaban lo suficientemente lejos como para verlo se sentó derecha y contempló en silencio la caja que estaba en su regazo.

Tenía miedo de abrirla.

No tenía idea de que pudiera haber dentro, pero sin duda cualquier cosa que fuera sería difícil de justificar delante de Melissa.

Ella la miró de reojo y dijo: —Eso es lo más extraño que me ha pasado, bueno que me ha tocado ver, ¿por qué alguien te mandaría una caja en un semáforo? ¿Sabes de quién es? ¿Lograste verlo?

—No—dijo ella.

No soportando la incertidumbre se decidió a abrir la caja. Lo que fuera podía justificarlo diciendo que no tenía idea de quien podría enviarle algo así.

Determinada empezó a abrir la caja y cuando lo hizo ahogó un grito que estuvo a punto de escapar de su garganta.

Dentro de la caja había fotos de ella en distintos lugares, a distintas horas, ni siquiera recordaba haber estado en algunos lugares, pero allí estaban, era ella.

Incluso había fotos de Melissa y ella en la piscina, de ese mismo día.

Un escalofrío recorrió su espalda.

Había fotos de ella con Axel. Fotos de cuando se estuvieron besando en la universidad, momentos antes de que el padre de Axel la secuestrara.

¿Cuánto tiempo había estado siendo acechada?

¿Cuánto tiempo llevaba Damián siguiéndola, capturando cada momento de su vida?

Por lo menos no había fotos de lo que acababa de hacer con Nico, eso seria inconcebible.

Pero si había fotos de ella con Nico. Muchas y en todas el rostro de Nico estaba destruido.

9 dic. 2010

Last Sacrifice en español!!!


Ningun capi de Indecisión? siii pero porque estaba ocupada en esto para ustedes!!

como lo oyeron, Last Sacrifice completamente traducido!

por supuesto que por Purple Rose!!! y por el super Staff VA del cual orgullosamente formo parte!! gracias a todas chicas, son y somos jajajajaja las mejores =)

disfrutenlo!!!!!! todo el staff puso el corazón en sacar el libro lo antes posible y con la mejor calidad para que todos los amantes de la saga pudieran disfrutarlo!!!

y sin mas les dejo la descarga:

Sinopsis:

A Rose HathawAy no le gusta sentirse encerrada, pero eso es lo que te hace la carcel. Lo que realmente le molesta es lo que ella no hiso - ella no mato a la reina Tatiana. Pero dile eso a la multitud de morois y dhampirs - mitad vampiros como ella - reunidos para el funeral... y que claman por su sangre.

Last Sacrifice es la última novela de la epica serie de vampiros de Richelle Mead... y ella guardo lo mejor para el final. Asesinato... Amor... Celos, todo reunido en este ultimo capítulo en el que Lissa, la mejor amiga de Rose se enfrenta a enemigos que no quieren verla ascender al trono real.

Cuando Rose es rescatada de la carcel por su unico y verdadero amor, Dimitri, el tiempo es esencial. Ella debe probar su inocencia y salvar a su amiga, aunque eso signifique hacer el ultimo sacrificio.


1 dic. 2010

Primeros 4 capítulos de Last Sacrifice [Richelle Mead]

Sinopsis:

A Rose Hathaway no le gusta sentirse encerrada, pero eso es lo que te hace la carcel. Lo que realmente le molesta es lo que ella no hiso - ella no mato a la reina Tatiana. Pero dile eso a la multitud de morois y dhampirs - mitad vampiros como ella - reunidos para el funeral... y que claman por su sangre.

Last Sacrifice es la última novela de la epica serie de vampiros de Richelle Mead... y ella guardo lo mejor para el final. Asesinato... Amor... Celos, todo reunido en este ultimo capítulo en el que Lissa, la mejor amiga de Rose se enfrenta a enemigos que no quieren verla ascender al trono real.

Cuando Rose es rescatada de la carcel por su unico y verdadero amor, Dimitri, el tiempo es esencial. Ella debe probar su inocencia y salvar a su amiga, aunque eso signifique hacer el ultimo sacrificio.



Traducidos en Purple Rose

Nota importante: les pedimos por favor que si van a subir la descarga a sus blogs o foros conserven los links de descargas de Purple Rose, no lo suban con uno nuevo y que den los merecidos creditos a Purple Rose.

23 nov. 2010

Capítulo 18 de Indecisión

Cuando Nico entro en casa de Augusto, lo último que esperaba era encontrar a alguien allí. Siguió el sonido del repiqueteo de agua hasta llegar a la habitación en la que Cam siempre se quedaba cuando estaba en la casa, si le quedaba alguna duda de que fuera ella quien estaba dentro del baño, ésta se desvanecía cuando vio su ropa sobre la cama.

Su olor estaba fresco en la habitación, así que no tenía dudas de que era ella quien estaba bañándose.

Su cuerpo pareció moverse por voluntad propia hacia el baño, su mano antes de que se percatara de ello estaba sobre el pomo de la puerta, girándolo, su instinto lo guiaba, se detuvo por un instante, diciéndose a si mismo que no podía simplemente abrir la puerta y entrar como si nada. No tenía ese derecho. No debía. Estaba invadiendo su intimidad. Él era quien había terminado con ella, no podía hacerlo.

Pero todos los argumentos que se decía a si mismo no fueron capaces de detenerlo por mas tiempo. El sólo hecho de saber que ella estaba dentro, desnuda bajo el agua, le hacia hervir la sangre.

Quería verla, quería tocarla, quería besarla.

Quería reclamarla.

Era suya. Cam era suya. Y no iba a perderla. No por Axel. No por nadie.

Estaba decidido. Iba a luchar por ella.

Ella era para él, era su mujer y de nadie más.

Con toda determinación abrió la puerta.

Cam estaba de espaldas a la puerta. Nico se deleito en la vista que lo recibió. Su cuerpo estaba completamente desnudo bajo el flujo del agua y sus manos recorrían su cuerpo enjabonándolo.

El contemplar esto lo excito al instante.

Como sintiendo su presencia, puesto que él había sido sigiloso en su entrada, Cam se volvió hacia él y lo deleito con la vista de la parte delantera de su cuerpo, Nico no tuvo reparos en beber cada detalle de ella con la mirada.

Los ojos de Cam estaban abiertos como platos y el jabón resbalo de su mano. Ella parecía aturdida.

Con toda razón, pensó Nico. Sabía que la había sobresaltada entrando en su privacidad sin permiso.

—¿T-tú? ¿Q-qué estas haciendo aquí?—balbuceo con las manos temblorosas a sus costados.

Nico no dijo nada, estaba absorto en mirarla, la amaba tanto que dolía.

La deseaba tanto que su erección aprisionada en el espacio reducido que le daba su bóxer y pantalones luchaba por liberarse.

Sin dejar de mirarla se quito la camisa y se desabrochó los pantalones, cuando estaba por bajárselos Cam hablo: —¿Q-qué estas haciendo?

Nico no respondió, se saco los zapatos y se bajo el pantalón.

En bóxers y calcetines dio un paso hacia la ducha. Cam retrocedió un poco.

Nico hizo una pequeña pausa para quitarse los calcetines y los bóxers. Completamente desnudo, y con su excitación manifiesta siguió adelante.

Su miembro erecto en plenitud atrajo la mirada de Cam, que lo miro con los ojos aun más abiertos de lo que Nico consideraba posible.

Ella retrocedió otro paso y su espalda golpeo la pared de la ducha. —Basta Nico, ¿qué haces?

—Tomar una ducha.

—¿C-conmigo?

—Por supuesto que contigo.

—No—dijo Cam. —¿Por qué haces esto? Crees que soy tan… que yo… ¿qué me voy a bañar contigo sólo porque tú quieres? Terminaste conmigo, no puedes entrar aquí de esta manera. ¡Ni siquiera llamaste a la puerta!—decidida dio un paso y alargo la mano hacia la toalla, pero antes de que pudiera tomarla, Nico la apreso por la cintura y la puso de espalda contra su cuerpo desnudo.

Sentir sus manos sobre su vientre envió un escalofrío por todo su cuerpo. Contra la parte baja de su espalda sintió la erección de Nico presionándola.

Cam gimió sin poder evitarlo. Hace tanto que no estaban juntos que tan sólo sentir su piel contra la suya le daba un placer que no tenía descripción.

Nico besó el hombro de Cam, su lengua lamio los restos de agua que seguían sobre su piel. Cam inclinó la cabeza hacia un lado dándole acceso a su cuello, por el cual él empezó a esparcir besos y lengüetazos.

Como saliendo de su ensoñación, Cam forcejeo, tratando de liberarse de su agarre. —Por favor—suplicó. —No me hagas esto, Nico, por favor.

Nico ignoró sus suplicas y dio un paso bajo el flujo de agua que seguía corriendo. El agua cayó sobre ambos.

La sostuvo sólo con una mano por la cintura y su otra mano subió hasta llenarse con uno de sus pechos. Cam se estremeció ante el contacto y su pecho subía y bajaba por su respiración acelerada.

—Nico—gimió cuando el comenzó a amasar su seno.

Él siguió besando su cuello y su mano apretando su seno para después juguetear con su pezón, apretándolo con fuerza. Cam se retorció. El placer comenzaba a ondear dentro de ella con tanta intensidad que si no fuera porque Nico la estaba sosteniendo por la cintura sus rodillas se hubieran doblado.

—No quiero esto—dijo gimiendo, ni para ella se escuchó creíble pero lo repitió: —no quiero esto.

—¿Por qué no?—al fin habló él. —¿Ya no te gustan mis caricias?—enfatizó acariciando más su pezón hasta que estaba tan sensible que clamaba su boca sobre el.

—No es eso—gimió ella—pero no puedes hacerme esto, no puedes terminarme y después venir y tomarme cuando quieras. No me humilles Nico. Sé que piensas que soy una puta pero no me rebajes, no lo hagas.

Dejo de acariciarla y la volvió para que estuviera frente a él. —¿Piensas que por eso lo hago? ¿Para rebajarte?

—No sé, no sé—sacudió su cabeza al mirar su cara que denotaba incredulidad—¿qué quieres que piense? Acabas de terminarme y de pronto llegas de improviso y te metes en mi ducha sin siquiera una señal de ello.

—Te amo Cam—dijo él—Si entré en la ducha es porque cuando llegue me di cuenta que alguien estaba en la casa, cuando reconocí tu olor y tus cosas en la habitación no pude evitarme a mi mismo entrar en este maldito baño. El sólo pensar en ti, desnuda bajo el agua, es imposible de soportar.

—Pero terminaste conmigo, no juegues conmigo, no me confundas.

—No juego, termine contigo porque soy un estúpido, estaba dolido Cam y pensé que lo mejor para ti era dejarte libre, darte la posibilidad de hacer lo que quisieras, pero el que terminara contigo no cambia mis sentimientos, te amo más que a nada y no quiero perderte maldita sea. Anoche me di cuenta de ello, no puedo soportar perderte, y si tengo que luchar por ti, lo haré, te quiero conmigo, siempre, conmigo.

Cam lo miró con lágrimas anegando sus ojos.

Él tomo su cara entre sus manos y le dio un ligero beso en los labios. —¿Me perdonas? ¿Quieres ser mi novia de nuevo?

—Te amo Nico—respondió Cam. —Te amo sólo a ti y lo único que quiero es estar contigo, no tienes que luchar por mi porque ya me tienes, entre Axel y yo no hay nada y no lo habrá, sólo somos tu y yo. ¿Serás tú capaz de perdonarme?

Nico sonrió. —Siempre.

Y entonces la besó, sus manos se deslizaron por su espalda en caricias lentas y provocativas, Cam gimió contra su boca cuando su lengua acarició la suya apasionadamente.

El agua cayendo sobre ellos era una sensación placentera en su piel sensibilizada.

Nico bajo sus manos hasta llenarlas con su trasero, saboreando la sensación de sentir su forma redondeada contra ellas.

Cam deslizó sus labios por su mandíbula, poniéndose de puntillas llego a su oreja donde mordisqueó su lóbulo y lo lamió hasta que sintió estremecerse a Nico.

—Te extrañaba, extrañaba esto—le susurró al oído.

Nico gimió cuando la mano de Cam acarició desde su pecho y bajó hasta su pelvis, donde lo siguió acariciando alrededor de su miembro, pero sin tocarlo. Lo estaba matando.

—Tócalo—gimió.

Cam sonrió contra su boca y comenzó a besarlo ignorando su petición.

Entre besos él masculló. —Tócalo por favor. Me estas matando.

Ella mordió su labio inferior y lamió las comisuras de sus labios. Rozó su nariz contra la suya y su mano subió lentamente hasta su pecho donde retorció su pezón. Entonces dejó sus labios y llevó lo suyos hasta su pecho, los labios de Cam estaban tibios contra su piel y el placer de sentirlos contra su pecho era inmenso. Mordió y lamió sus pezones, y después su abdomen.

Nico gimió y cuando Cam se arrodilló frente a él tembló en anticipación.

Cam levantó la mirada y lo miró por unos segundos antes de poner toda su atención en la parte bien despierta de su cuerpo que reclamaba atención.

Cam lo tomó en su mano e inclino su cabeza hacia él, pero en lugar de llevarlo a su boca rozó la punta lubricada de su pene contra su nariz, lentamente una y otra vez.

Nico se inclinó hacia adelante y apoyo sus manos contra la pared de la ducha.

Cam continuó acariciando su nariz contra la punta de su miembro, después frotó su longitud a través de sus mejillas, de un lado y otro, en una mejilla y otra.

Nico gruño mientas miraba la forma en que Cam frotaba su miembro a través de su cara. Esa era la experiencia más erótica que había tenido en toda su vida.

Cam lo hacia lentamente, y sentir su suaves mejillas contra su miembro lo hacia gemir incontrolablemente, su miembro saltaba con vida propia ante las caricias.

Cam besó la punta de su miembro y Nico gruño en aprobación.

Entonces su lengua emergió de su boca e hizo círculos en la punta.

El estomago de Nico se retorció, sabía que no duraría mucho más. Sentía el placer arremolinándose en su vientre, estaba a punto de explotar. La boca de Cam se abrió y Nico casi grita cuando introdujo su sexo en su boca.

Empezó a amamantarse de él mientras con una mano sostenía su pene y la otra acariciaba sus testículos. Su lengua lamia su punta de tal forma que Nico sentía que sus rodillas le fallaban, se apoyo con más firmeza contra la pared y gimió incontrolablemente.

Cam siguió, sacando esporádicamente el pene de su boca para lamer toda su extensión provocadoramente.

La visión de ella haciéndolo era maravillosa. Cam se volvió amamantar de él pero esta vez su mano comenzó a mover su pene en un ritmo devastador.

Nico ya no aguantaba más.

Cogiéndola por los brazos la levantó, Cam hizo un mohín de protesta pero antes de que pudiera decir algo él intervino: —Basta—dijo jadeando—estaba por venirme y quiero hacerlo dentro de ti.

La besó y una de sus manos descendió hasta tomar su trasero, Cam rodeó su cintura con una pierna y él medio cargándola la puso contra la pared.

Besó su cuello y sus pechos, lamió sus pezones y cuanto estaban erectos en plenitud los mordió hasta hacerla gemir y retorcerse contra él.

Con la pierna de Cam envuelta alrededor de él, la sostuvo con una mano y la otra bajó para tomar su propio miembro y llevarlo a su entrada húmeda.

Una vez que lo puso contra su centro embistió hasta penetrarla un poco. Se detuvo y disfruto de la sensación de que parte de su sexo estuviera dentro de ella, apretado en la estrechez de su cuerpo.

La besó y su mano libre subió hasta su pecho, cuando ella se estremeció el embistió con fuerza y la penetro en su totalidad.

Ambos gimieron y disfrutaron de la sensación de estar unidos.

—Envuélveme con tu otra pierna—le pidió él.

—Me voy a caer—gimió ella.

—No te preocupes—le dijo él—créeme que soy capaz de sostenerte, vamos.

Cam rodeó su cuello con sus brazos más firmemente y entonces confiando en él lo rodeó con la otra pierna, las manos de Nico la tomaron por el trasero y la sostuvieron.

La pared, sus brazos alrededores del cuello de él y sus manos en su trasero eran todo lo que la mantenía.

Nico comenzó a embestir contra ella, Cam gimió y cuando el ritmo se hizo más rápido inclinó su cabeza hacia atrás arqueando su torso cuando un gritó se escapo de sus labios.

Nico la levantó más y tomo uno de sus pechos en la boca. Sus caderas embistieron más rápido.

Cam estaba perdida, los gemidos eran incontrolables y cada vez más ruidosos, el placer la inundó hasta que perdió la noción del tiempo, no supo cuando tiempo pasó pero el placer era tan intenso que sus gemidos se volvieron gritos y su cuerpo temblaba, por dentro y por fuera, parecía que toda la sangre dentro de su cuerpo iba y venia a un ritmo estratosférico, su vagina se contraía en espasmos cada vez mas constantes, Nico gemía de placer mientras lo ordeñaba llevándolo a la cima, sus testículos se tensaron, incrementó aún más el ritmo de su vaivén, Cam gritó cuando su centro explotó, el placer la tomó llevándola al paraíso y haciéndola estremecerse incontrolablemente.

Nico embistió más duro, más rápido, perdido en el placer que sentía cuando el centro de Cam lo ordeñaba, abrió los ojos y vio el pulso acelerado en su cuello, gruño y sin control inclinó su cabeza hacia su cuello, abrió su boca y sus colmillos se hundieron en su cuello justo cuando su miembro explotó y su semen estalló contra las paredes vaginales de Cam.

Comenzó a beber, deleitándose en el sabor de su sangre, lo que solo hizo incrementar el placer que ya lo llenaba.

Su miembro se hinchó más dentro de ella y sus caderas comenzaron un lento vaivén.

Cam jadeó y tembló en sus brazos, las ondas de placer arremetieron contra ella y su sexo explotó una vez más.

—Te amo—susurró—Te amo Nico, te amo.