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14 oct. 2010

Capítulo 14 de Indecisión

—¿Ha-blar?—tartamudeo Cam.

—Si, necesitamos hablar sobre esos paquetes que has estado recibiendo—aclaró Nico.

—Oh—musitó Cam tratando de ocultar su decepción. —¿Qué pasa con eso?—preguntó tras unos segundos.

—Hable con tu papá, decidió volver para estar al cuidado de ti.

—Eso no es necesario…

—Lo es, después de todo lo que ha pasado no puedes pasar por alto algo como esto, tienes que ser precavida, Augusto y yo creemos que puede ser Damián.

—¿Damián?

—¿Quién sino? Le gustas, incluso te defendió de Isaac y lo mato, por ti. Que haya desaparecido por un tiempo no significa que se olvidó de ti.

—Pero ¿qué quiere conmigo?

—¿Las notas no te lo dicen, los regalos no lo hacen?

Cam no pudo evitar sonrojarse.

—Pero claramente tiene intenciones más importantes que forzar algo contigo en ese sentido, él tomó un poco de tu sangre, ¿qué si notó alguna habilidad nueva?

—Fue muy poca…

—Si, pero cabe la posibilidad de cualquier manera, tu tutor nos lo dijo.

Cam no se perdió el tono que Nico uso al decir tu tutor, ni el que no mencionara su nombre.

—¿Entonces crees que quiere mi sangre?

—Creo que la quiere, pero también quiere convertirte, la última nota es muy clara y la ¿botella de sangre? Sus intenciones están sobre la mesa.

—Pero no podemos estar seguros de que sea él.

—Es el principal sospechoso, él único vampiro que te conoce aparte de mi o de tu papá o de mis compañeros del movimiento, así que tiene que ser él.

—Tienes razón.

—¿Recibiste algo más hoy?

—Creo que no.

—¿Crees?

—Cuando llegue a casa subí a mi habitación no cheque si me había llegado algo, ayer mi mamá trajo el paquete a mi cuarto pero hoy no había nada, no se si abajo haya algo.

—¿Notaste algo raro cuando estabas en la universidad o en la calle?

—No, bueno…

—¿Bueno?

—Tuve algo así como un enfrentamiento con Milena, aunque más bien Melissa lo tuvo.

—¿Qué?

—No paso nada grave, sólo una discusión, nada más.

—¿Por qué?

—No quiero hablar de eso.

¿Cómo podría decirle que el enfrentamiento fue porque Milena se burlo de que él la dejara? No podía.

Nico no dijo nada, el momento se sentía muy extraño, aquí estaban ellos hablando como si nada hubiera pasado, pero era claro que ya no estaban juntos, él sólo estaba preocupado, nada más.

—Nico… ¿sólo querías hablar de esto?

—Si—respondió él.

—Oh, y ¿sobre anoche?

—Cam, anoche dije lo que tenia que decir.

Ella trató de no llorar, era claro que Nico ya no quería nada con ella.

—Entonces ¿por qué haces todo esto?

—¿Preocuparme por ti?

—Si.

—Porque desde antes de conocerte le prometí a Augusto que te protegería y porque…

—¡Así que sólo lo haces por mi padre!—espeto interrumpiéndolo.

—Cam no es eso…

—Esta bien, ya lo entendí Nico—dijo desalentada—ya lo entendí.

—Cam…

—Gracias por preocuparte y por cumplir la promesa que le hiciste a mi papá, pero estoy muy cansada así que supongo que hablaremos en otro momento.

Y antes de que él pudiera decir algo, colgó, no podía soportar saber que lo había perdido y que si todavía le hablaba o se preocupaba por ella era sólo por una estúpida promesa.

Entristecida apagó la computadora, Estrella se había desconectado ya, así que sólo le dejó un mensaje disculpándose por dejarla esperando.

No había comido nada, pero realmente no tenía hambre, así que aunque aún no era de dormir se puso su pijama y se metió a la cama, donde trato de entretenerse leyendo y después viendo televisión, pero nada lograba hacerla sentir mejor.

Cuando estaba apunto de salir de la cama, decidida a tomar un baño para despejarse su teléfono sonó.

—¿Si?

—Hola nena—dijo Alejandro.

—Hola.

—¿Estás bien?

—¿La verdad?

—Por supuesto.

—No.

—¿Entonces es verdad que Nico y tú…?

—Terminó conmigo, pero la culpa la tengo yo.

—¿Por qué dices eso?

—Porque lo lastimé diciendo cosas que ni siquiera sentía realmente y aparte han pasado cosas con otro chico…

—Oh.

—Si, así que aunque quisiera estar enojada con él, no puedo, porque se que es mi culpa y quizás me lo merezco.

—¿Y no crees que las cosas se puedan arreglar?

—No lo se.

—Entonces, ¿necesitas a un amigo que te distraía un poco de las penas de amor?

Cam no pudo evitar reír. —Creo que lo necesito.

—Entonces voy para allá.

—¿Y Milena? Después de lo de hoy no creo que este contenta de que vengas.

—Eso ya no le incumbe, terminamos.

—¿Qué?

—Si, las cosas ya no estaban funcionando, y lo de hoy fue la gota que derramó el vaso, le dije que lo mejor era separarnos.

—¿Qué dijo ella?

—Parecía muy molesta, pero no intento hacerme cambiar de opinión.

Claro, se dijo a si misma, ahora que Nico esta libre para que quiere estar con Alejandro cuando seguro volverá a intentar engatusar a Nico…

—¿Y tú estas bien?—le preguntó a él.

—Si—respondió—Milena es muy intensa y demasiado posesiva, incluso me escogía la ropa, termine hartándome, de pronto fue como despertarme y darme cuenta que me dejaba mangonear por ella. ¿Así qué nos vemos en tu casa en un rato?

—Está bien—respondió Cam un tanto distraída.

Los pensamientos sobre Milena intentando volver con Nico la atormentaban, pero lo que más resonaba dentro de su cabeza era:

¿Seria Nico capaz de volver con ella?

1 Mordisquitos:

Anónimo dijo...

Q padre¡¡¡¡aunque se me hizo un poquito corto pero no importa¡¡¡ escribe pronto¡¡¡

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