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26 mar. 2010

Capítulo 31 de Percances


-¿Donde estabas?- preguntó en tono serio su mamá en cuanto la vio entrar.

Cam no respondió, solo miró a su mamá, luego le echo un vistazo a su papá y al final se encontró con la mirada de Nico, quien la miraba fijamente, pero Cam no pudo sostener su mirada, ella realmente se sentía avergonzada por las cosas que habían pasado desde la noche anterior cuando lo dejó, y sí, la culpa también estaba presente, ella había besado a otro chico, a su mejor amigo ni mas ni menos y aunque fuera por motivos ajenos al amor o la atracción claramente era algo que traía ese sentimiento de culpa y la necesidad de decírselo a Nico, porque no soportaba sentir que le ocultaba algo, aún cuando revelar ese algo pudiera empeorar las cosas.

-¡Te pregunte que donde estabas Camille!- exclamo su madre molesta. –Acaso piensas que puedes pasar toda la noche fuera y todavía medio día más y no darás explicaciones.-

Indignada Cam rió sarcásticamente. –Si algo puedes saber es que no estaba haciendo lo que te encontré haciendo a ti, si te consuela.-

-¡Camille!- dijo Augusto. –Deja de faltarle el respeto a tu madre.-

Cam no podía dejar aun lado lo que estaba sintiendo, trataba de ser coherente, sabía que estaba siendo una malcriada pero tantas emociones bullendo dentro de ella la desequilibraban, por eso mismo la noche anterior había huido, ella estaba enojada y eso la inducia a decir cosas de las que sabía se arrepentiría, por lo que ignorándolos a todos subió corriendo a su habitación, sus padres la llamaban pero ella no estaba lista, aún no, y no tenía idea de cuando podría estarlo.

-Denle tiempo- les dijo Nico a Nora y Agusto. –No insistan por ahora, cuando este lista para enfrentar la situación lo hará estoy seguro-

-Tiene razón- Agusto lo respaldo. –Nora deja que le baje el enojo, tu hija es una joven madura.- Nuestra hija quiso decir pero no podía, pues Nora el amor de su vida no tenía idea de que el mismo hombre con él que se acababa de acostarse era el mismo que 19 años atrás la había abandonado, y si lo llegará a descubrir Augusto no tenía idea de lo que pasaría, él no solo la había dejado, aunque fuera por su bien pues él había sido un vampiro recién convertido sin control sobre si mismo y sin idea de su nuevo mundo por lo que tuvo que hacerlo, pero también había tergiversado sus recuerdos, persuadiendo su mente a que creyera lo que él quería y si Nora lo descubría quizás sería lo que más le reprocharía. Y que no le perdonaría.

-Viniendo de alguien que es pocos años mayor que ella tengo que tomarlo en cuenta.- Dijo irónicamente Nora, que sentía que el mundo se le venia encima, su hija tenia razones para comportarse como lo hacía, infierno había encontrado a su madre en una situación comprometedora con un chico casi de su edad, sí definitivamente Nora estaba en la menopausia y todos los cambios físicos la llevaban a la locura, era la única manera de explicar que ella hubiera hecho tal cosa, sobre todo porque desde el padre de Cam no había amado ni estado con nadie, definitivamente estaba loca. –Agusto es mejor que te vayas.- dijo decidida a terminar con la mayor locura en su vida. –Y creo que no nos debemos volver a ver.-

Agusto la miró sorprendido pero antes de que pudiera hablar Nico intervino. –Los dejó solos.- dijo al tiempo que empezaba a marcharse.

Si algo caracterizaba a su amigo era la prudencia, pensó Augusto y le envió una mirada cargada de agradecimiento.

Nico sabía que no le correspondía estar en medio de los asuntos de Augusto así que subía a encontrarse con Cam, ella había estado rara desde que llegó, quizás estaba paranoico pero había notado que ella se rehusaba a mirarlo a los ojos y no podía entender porque.

Al entrar en la habitación la encontró recostada sobre la cama, con sus ojos cerrados, se acercó sigilosamente decidido a sorprenderla.

Cam había estado tan absorta en sus pensamientos que no sintió acercarse a Nico, sino hasta sentir sus labios sobre los suyos, pero en lugar de besarlo ella lo aparto y él la miro completamente desconcertado.

-¿Qué pasa?- preguntó Nico. Que queriéndola sorprender resulto ser él el sorprendido, ella lo había rechazado. -¿Estás enojada conmigo?-

-No, claro que no.- respondió rápidamente Cam sentándose sobre la cama.

-¿Entonces que fue eso?-

Tragándose el nudo que se había formado en su garganta dijo –Tenemos que hablar.-

A Nico esto no le sonaba nada bien, algo estaba mal y él lo sabía. –Hablemos entonces.-

-En estas horas han pasado muchas cosas, sabes que te amo Nico eso nunca debes dudarlo.-

-¿A que viene todo esto? ¿Dónde estuviste?- pregunto cauteloso, algo dentro de él ya le había dado la respuesta pero él necesitaba escucharlo de ella.

-Siéntate- le pidió ella pero Nico negó con la cabeza. Aceptando la negativa Cam lo miro a los ojos y respondió. –Anoche fui a la casa de Axel y…-

-Axel- repitió Nico que en el fondo lo había sabido. -¿qué esta pasando con Axel? ¿Sientes algo por él? ¿Por qué lo buscaste precisamente a él?-

-No siento nada por él.- pero eso era una mentira y Nico lo sabía.

-La verdad Cam.-

-Es la verdad.- ¿O no? se pregunto a si misma, ¿por qué de pronto todo parecía tan confuso? Ella amaba a Nico eso no estaba en discusión, Axel solo era un amigo, obviamente era muy atractivo, pero lo que tenía con Nico iba más allá de eso. –Es un amigo.- respondió convencida. –Solo eso.-

Nico asintió, él no dudaba de su amor, pero él tenía demasiados años viviendo para saber que si bien Cam podía amarlo Axel no le era indiferente, ella tan solo tenía 18 años y él era su primer todo, su primer beso, su primer amor y su primera vez, ella estaba en la plenitud de su juventud y el no podía condenarla por sentirse atraída hacía alguien más aún cuando eso lo matará.

-Nico él sabe sobre ti, él tiene la capacidad de leer pensamientos, yo no lo sabía, y ahora él lo sabe todo.-

Eso definitivamente tensó a Nico.

Notando que tenía toda su atención ella continuó, respirando profundamente empezó. –Él intentó persuadirme a que no me convirtiera, tú sabes que yo estaba decidida pero después de todo lo que él me dijo… perdóname Nico pero no estoy segura, yo no había visto las cosas como él me las planteó, yo…-

-Maldita sea- interpuso Nico. –Cuantas veces te dije que no tenías que hacerlo, que lo pensaras mejor. ¿Sabes que me enoja tanto? Qué sea a él a quien le hagas caso, que lo escuches a él, anoche me dejaste a mí y lo buscaste a él. Lo siento Cam pero no puedo soportar que me hagas a un lado, que prefieras escuchar a otro y estar con él en los momentos difíciles, no lo puedo aceptar.- él empezó a salir de la habitación pero Cam lo alcanzo tomándolo del brazo.

-Perdóname- dijo sollozando, las lágrimas inundaban sus ojos. –No fui con él porque lo prefiera, necesitaba alejarme y solo se me ocurrió ir con él.-

-¿Por qué alejarte de mí?-

-Estaba molesta, porque tú sabías lo de mis papás y no me lo dijiste y entiendo tus razones pero no quise estar contigo porque no ibas a ser parcial.-

-Puedo entender eso Cam, pero no entiendo que haya sido Axel quien te hiciera dudar de convertirte, y no es el que no quieras convertirte lo que me molesta, es él que haya sido él quien te metiera la idea en la cabeza, ya hemos hablado de ello y repetidamente te dije que no quería que te convirtieras, pero no me escuchaste, a él si…-

-Nico- rogó Cam.

-¿Pasó algo entre Axel y tú?-

-No, te aseguro que no.-

-¿Entonces porque me rechazaste?-

Respondiendo con sinceridad dijo –Porque no quería besarte hasta no decirte algo que hice.-

Nico se apartó de ella. -¿Qué hiciste?- Le dolía verla llorando pero en este momento él no podía consolarla.

Cam no podía dejar de llorar, ella sabía que esto empeoraría aún más las cosas pero no podía ocultárselo, él no lo merecía, entre lágrimas confesó –Me encontré con Alejandro, quería hablarle sobre Milena, advertirlo, todo estuvo bien pero cuando me llevo a casa de Axel él me pidió algo y yo se lo di Nico, porque no quiero perder a mi amigo, y porque él necesitaba cerrar un ciclo para que las cosas puedan ser como antes entre nosotros.-

-¿Qué le diste Cam?- preguntó Nico, que estaba tan molesto como no había estado en años.

-Un beso.- Dijo Cam soltándose a llorar aún más.

La sangre de Nico hervía dentro de él, en este momento él no podía entender razones, él solo quería golpear a dos personas, a dos malditas personas que habían besado a SU novia, suya, y sin embargo ellos la habían besado, y ella los había besado. Él no podía soportarlo.

Los celos son un sentimiento que te roba la razón y te impulsa a la destrucción, y en un vampiro esto era más que cierto, él quería destruir, todos estos sentimientos sacaban una naturaleza que él se había esforzado en dominar. Él no podía sucumbir a su naturaleza, no por Cam no por nadie.

-Cam ahora mismo esto es demasiado para mi.- dijo él empezando a salir de la habitación. –Necesitamos tiempo, ambos, para saber que queremos.-

Corriendo tras de él por el pasillo Cam preguntó. -¿Me estas dejando?-

-No- respondió sin detenerse. –Pero ahora soy yo quien necesita alejarse.-

Llorando frenéticamente Cam bajó corriendo las escaleras tras de él, aferrándose a uno de sus brazos pero él no se detuvo y prácticamente Cam voló aferrada a él, en la sala ella vio de reojo a su mamá y a su papá observándolos pero no le importó, ella no podía perder a Nico.

Él se detuvo y la forzó a soltarlo, él no soportaba verla así, lo lastimaba enormemente, pero ahora mismo él no podía tratar con todo esto, él no podía sucumbir a su naturaleza.

-No te hagas esto.- le dije severamente tratando de disfrazar cuanto le afectaba y entonces Cam hizo algo que le partió el corazón, ella se arrodillo frente a él y se abrazo a sus piernas, rogándole…

-No me dejes, no me dejes, por favor Nico, por favor.-

-¿Qué esta pasando aquí?- intervino Augusto.

Nico se inclino y levanto a Cam, ella estaba hecha un desastre, su rostro estaba inundado en lágrimas y su pelo todo despeinado, Nico no podía soportar verla así, mucho menos sabiendo que era su culpa, tomándola en sus brazos se acerco a Augusto y se la entrego, esto era lo más difícil que había hecho alguna vez, dejarla así, pero ¿como podía consolarla cuando estaba tan molesto? ¿Cuándo su verdadera naturaleza batallaba en su interior?

Sin preguntar nada Augusto la tomó en sus brazos, él no sabía que estaba pasando pero quería golpear a Nico por hacerle esto a su hija, por hacerla humillarse de esa manera.

Nora estaba sin palabras, las lágrimas corrían silenciosamente por sus mejillas, no tenía idea que estaba pasando pero el dolor de su hija era evidente y ella lo sentía como propio.

Cuando Nico cedió el peso del cuerpo de Cam a Augusto siento un vacio extendiéndose dentro de él, no podía perdonarse a si mismo haberle hecho esto a Cam, él era un estúpido, el necesitaba alejarse, no tenia cara para hacerle frente a Cam, ni a sus papás, dándose la vuelta salió de la casa sin mirar atrás.

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