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6 jul. 2010

Capítulo 3 de Indecisión

—¡Cam! ¿Estás bien?

—¿Perdón?

—Hoy pareces estar en otro mundo, ¿de verdad estás bien?

—Si, si, lo siento Melissa, me quede pensando.

—Si, ya lo he notado. Entonces la otra noche cuando no te encontraban, ¿Dónde estabas?

—Con Axel—respondió Cam sabiendo que no podía explicarle a su amiga todas las cosas complicadas que ocurrían en su vida.

—Cam, ¿puedo preguntarte algo?—preguntó Melissa pareciendo tímida.

—Claro que si.

—Entre ese chico y tú… ¿está pasando algo?—Melissa se ruborizó al hacer la pregunta. —Siento si soy demasiado entrometida, no tienes que responder—dijo al notar que Cam miraba hacia otro lado.

Mirándola de nuevo, Cam se mordió el labio pensativa. —No eres entrometida, somos amigas—sonrió a pesar de que responder a esa pregunta no era fácil. —La verdad no se que pasa entre nosotros, sabes que estoy con Nico, es mi novio y lo amo, pero Axel… mmm el siente algo por mi y como es mi entrenador pasamos tiempo juntos y eso no ayuda, no para lo que él siente—dijo Cam encogiéndose de hombros.

Tras unos segundos Melissa la sorprendió con su pregunta. —¿Y tú que sientes por él?

Cam hizo algunos garabatos en su libreta mientras pensaba su respuesta, si bien lo correcto hubiera sido un automático ‘nada’, no seria sincera. —Sabes, antes de Nico no tuve ningún novio ni nada parecido, él fue el primero en besarme, y…—Cam se ruborizó en anticipación por lo que estaba a punto de decir—Axel también me ha besado, y yo…—titubeó un poco—me gusto—dijo dejando caer la cabeza sobre la mesa—eso me hace sentir horrible, quiero decir ¡tengo novio! y lo amo, no me deben gustar los besos de otro.

Melissa le acarició la espalda en señal de comprensión. —No te sientas mal, tienes 18, bueno… tienes derecho a probar.

Cam levanto la cabeza y la miro con los ojos abiertos como platos, jamás pensó escuchar decir eso a Melissa que parecía tan tímida.

—¡No me mires así!—exclamó Melissa que tenia las mejillas al rojo vivo. —No tengo experiencia en el amor pero pienso que no debes juzgarte porque te gusten los besos de Axel, como dijiste Nico fue el primero en besarte y me imagino que hasta Axel el único; eres joven y se que amas a Nico pero eso no quiere decir que estarás toda la vida con él, y si así fuera sería bueno que experimentaras otras relaciones para que estés segura de que eso es lo que realmente quieres.

—Aw—dijo Cam volviendo a dejar caer la cabeza sobre la mesa. —Eso no ayuda.

—Oh, no tengo ningún derecho a decirte esto, lo siento—respondió rápidamente Melissa.

—No, quiero decir creo que tienes razón, pero estoy con Nico, no es como si pudiera ir experimentando por allí. Y tampoco quiero hacerlo, amo a Nico, estoy feliz con él.

—Pero dejas que Axel te bese…

Cam apoyo su mejilla contra la mesa para poder ver a Melissa. —Soy una persona terrible, ¿verdad?

—No quise decir eso, aparte Nico y tú estaban separados, ¿no?

—Ya no, bueno no se en que plan estamos, es como si todo estuviera bien pero aún no hablamos de muchas cosas y aún no le digo del último beso con Axel.

—¿Quieres decir que sabe de los demás? ¿Cuántos han sido?

—Tres, el último en realidad fue más que un beso pero no estaba en mis cinco sentidos. En realidad no lo estuve en ninguno de los tres.

Esa fue la manera en la que Cam manejo su capacidad de sentir las emociones de otros en un beso incluso hasta el punto de sentirlas como propias.

—¿Estabas borracha?

—¿Eh? Ah, si, estaba un poco tomada.

—Pensé que no tomabas.

—No lo hago, fueron situaciones extraordinarias.

—Como sea, creo que lo justo para ti y para tu novio, incluso para Axel, es que estés segura de lo que quieres, si quieres seguir con Nico o darte una oportunidad con Axel. Porque aunque te dije que tienes derecho a probar, no es correcto si tienes un novio, quizás podrías darte un tiempo para ver que es lo que realmente quieres.

—Quizá—reconoció Cam, Melissa no tenia ni idea que la decisión de Cam de estar con Nico era a largo plazo, a plazo eterno en realidad, lo que la hacía todavía más difícil.

Cam hace poco tiempo había estado decidida a convertirse y estar con Nico siempre, pero Axel en cierto modo le abrió los ojos y le hice ver el panorama completo, Cam entendió que su decisión tendría repercusiones eternas y eso hizo todo más difícil, si se guiara por el amor lo haría sin pensarlo, pero había mil factores más que considerar y ella lo había entendido, con la ayuda de Axel, ya fuera que lo hiciera para su beneficio propio o el de ella.

—Axel es muy guapo pero un poco antipático—dijo Melissa sacándola de sus cavilaciones mentales.

Cam sonrió a pesar de si misma. —Si, lamento como te trato ese día.

—No es tu culpa—dijo Melissa. —Pero Nico esta buenísimo y contrario a Axel es muy simpático y agradable.

—Lo es—reconoció Cam, no pudiendo evitar sentirse rara al escuchar a su amiga decir eso de su novio, no estoy celosa, se dijo a si misma, pero es raro que otra mujer reconozca los atributos de Nico.

—Eres muy afortunada—dijo Melissa con una sonrisa. —Decidas lo que decidas te quedas con un chico ardiente—eso último Cam lo sintió dicho con un poco de nostalgia.

—¿Te gusta alguien?—aventuró a preguntar Cam.

—Si—respondió Melissa. —Pero tiene novia. Una novia espectacular. Nunca se fijaría en mí.

—Lo lamento, pero quizás puedas tener una oportunidad, no puedes saber si sigan juntos mucho tiempo.

—No lo se, pero aunque terminaran, yo no seria nada comparada con su ex.

—¿Por qué dices eso? Eres muy linda.

Melissa rodó los ojos. —Eso dices porque eres mi amiga, pero no tengo nada de atractivo, por eso ningún chico se fija en mí.

—¡No es verdad!—replicó Cam. —Eres muy bonita. Cualquier chico seria afortunado de estar contigo.

—Él no—dijo Melissa cabeceando hacia el susodicho.

Cam se volteó para ver quien era y se quede boquiabierta al descubrirlo.

—Te gusta Alejandro—susurró.

*****

En casa Cam estaba en la cocina cuando el timbre sonó, dejando el sándwich que acababa de preparar sobre la mesa, corrió a abrir la puerta.

—¿Se encuentra Camille Valverde?—preguntó un mensajero.

—Si, soy yo.

—Muy bien, me firma aquí por favor.

Cam firmó y el mensajero le entrego una caja. Mientras Cam revisaba quien la enviaba el mensajero se marcho. Pero la caja no tenía remitente, lo que intrigo a Cam.

Volvió a la cocina y abrió la caja, encontró una botella de chocolate líquido y una ¡tanga!

—¿Quién me pudo enviar esto?—se preguntó asombrada por lo que recibió.

Rebuscando en la caja que venia llena de tiras de papel encontró una nota en el fondo, que decía:

Anhelo el momento de esparcir ese chocolate por tu cuerpo y quitarlo con mi lengua mientras usas esa tanga y nada más. No es que vaya a durar puesta mucho tiempo de todos modos.

Atte. Tu admirador secreto

—Tu admirador secreto—repitió Cam. —Así que esto va más allá de un e-mail.

Ayer cuando Cam reviso su correo electrónico había encontrado un e-mail que decía:

Desde que te conocí, el deseo por ti me carcome por dentro, no puedo esperar para tenerte, te has vuelto mi obsesión, pero no falta mucho, pronto estaremos juntos.

Atte. Tu admirador secreto

Había pensado que era una simple broma, ya que eso de admirador secreto distaba mucho de ser creativo pero incluso al pensar eso mientras lo leía un escalofrío había recorrido su cuerpo.

Su celular sonó y el sonido repentino asustó a Cam haciéndola saltar.

—Bueno—contestó.

—Hola preciosa.

—¡Axel! Me acabas de pegar un susto de muerte.

Después de reírse Axel dijo: —Pero si yo no he hecho nada. ¿Qué pasa?

—Dime la verdad, ¿me enviaste un paquete?—preguntó Cam al notar muy sospechosa su llamada justo después de que le entregaran el paquete.

—No.

—Porque si fuiste tú, no es gracioso.

—Yo no te envié nada. ¿Qué recibiste?

—¿De verdad no fuiste tú?

—Ya te dije que no, no tengo idea de que me hablas, pero ya me preocupaste, dime que fue.

—No es nada, sólo una estúpida broma de alguien sin oficio.

—Dime Cam.

Resoplando Cam dijo: —Una tanga y chocolate líquido.

Esperaba que Axel se riera pero no lo hizo.

—¿Algo más? ¿Remitente? ¿Alguna tarjeta?

—Una nota, pero no tiene importancia, ¿por qué llamaste?

—Dime que decía la nota.

—No, no insistas, ¿por qué llamaste?

—Quiero verte.

—Hoy no es día de entrenamiento, nos veremos mañana en tu casa para el entrenamiento.

—Quiero que salgamos a tomar algo.

—No puedo.

—¿Por qué no?

—Porque tengo novio.

—Sólo vamos a tomar algo, como amigos.

—Otro día, hoy no puedo.

—¿Por qué no?

—Voy a salir con Nico—Cam mintió, no tenía planeado nada con Nico, pero no quería tentar su suerte estando a solas con Axel más de lo que era necesario.

—Esta bien, adiós—y con eso Axel colgó.

Cam observó su celular por unos momentos y tras pensarlo mucho le mando un mensaje a Nico pidiéndole que esa noche hablaran.

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