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30 oct. 2010

Capítulo 15 de Indecisión

Cam estaba todavía en su habitación cuando el timbre sonó, segura de que era Alejandro no se preocupo por su apariencia, vestía un short ya muy desgastado y una blusa de tirantes, se apresuró a bajar para no hacerlo esperar.

Cuando abrió la puerta no fue a Alejandro a quien encontró sino a Axel, que sin tratar de disimilar la recorrió con la mirada.

—Lindo atuendo—dijo este a modo de saludo.

—¿Qué haces aquí?—ella preguntó sin saludar.

—¿No hay ni un hola para mi?

Cam rodó los ojos y complaciéndolo dijo: —Hola Axel, ¿qué haces aquí?

—Mucho mejor así—dijo él sonriendo—quería saber como estabas, lo que dijiste e hiciste esta mañana fue muy raro.

Cam bajó la mirada. —No es un buen momento, estoy esperando a alguien.

—¿A quién?

—A mi—vino la voz de Alejandro desde detrás de Axel antes de que Cam hubiera tenido oportunidad de responder.

Axel se giró y evaluó con la mirada al recién llegado.

Alejandro como si nada paso por delante de Axel y tomó a Cam por la cintura y la besó en la mejilla. —¿Todo bien nena?

—Si, claro—respondió ella, no perdiéndose la mirada fija de Axel sobre la mano de Alejandro en su cintura. Tratando de aligerar la tensión dijo: —Él es Axel un amigo, Axel él es Alejandro mi mejor amigo.

Axel cabeceó en señal de reconocimiento. —Si, recuerdo haber visto que tan buenos amigos son, aquella vez que te llevo a mi casa, ¿recuerdas?

Cam no pudo evitar sonrojarse al recordar que Axel la había visto aquella ocasión en la que Alejandro le pidió un beso y ella se lo dio. —Lo recuerdo—murmuró.

—Yo también—dijo Alejandro entusiasmadamente—imposible olvidar ese momento, ¿verdad Cam?—preguntó guiñándole un ojo.

Ella se rió, porque sabía que el propósito de su amigo era hacer enojar a Axel, y era obvio que lo estaba logrando, se dio cuenta cuando le echó un vistazo a Axel.

—Si—se limitó a responder, aunque no fuera por las razones que Alejandro quería hacerle creer a Axel sino más bien porque a partir de ese momento ellos habían cerrado un ciclo y gracias a eso es que ahora volvían a ser los amigos de antes.

—¿Y nos vamos a quedar toda la noche aquí? Está muy fresco y al parecer no tenías mucha ropa que ponerte, mejor evitemos que cojas un resfriado.

Cam le dio un codazo en el estomago a Alejandro.

—Auch.

—Deja de estar de chistoso, y si mejor pasen—les dijo a los dos.

Alejandro obedeció, pero Axel permaneció donde estaba.

—Creo que mejor me voy.

—Puedes pasar si quieres, podemos hacer algo…

—Cam—dijo viéndose molesto—¿con él también te gusta hacer experimentos?

Cam boqueó ante el comentario, no pudo evitar sentirse ofendida aunque quizás se lo había ganado. Después de todo él ya la había visto besando a Alejandro antes, y ella lo había besado a él esa mañana, pero de todos modos su comentario la hizo parecer como una cualquiera y eso no era verdad, podrían haber pasado algunas cosas entre ellos pero siempre había sido honesta tanto con Nico como con Axel, y Alejandro no entraba ni en la ecuación.

Molesta le dijo: —Vete al diablo—y girándose sobre sus talones comenzó a cerrar la puerta pero el interpuso su pie impidiéndoselo.

Cam se volvió a mirarlo y tragando un sollozo dijo: —¿Quieres seguir insultándome?

—Lo siento—dijo él—de verdad lo siento, no quise decir eso, soy un estúpido, es solo que no puedo evitar sentirme así cuando se trata de ti.

—¿Estúpido?—preguntó ella.

—Celoso—dijo él dándole una media sonrisa.

—Me lastimaste con lo que dijiste—le dijo sinceramente—me hiciste sentir como si anduviera allí besándome con cualquiera, y quizás las circunstancias puedan hacerme ver así pero…

Él puso un dedo sobre sus labios. —Perdóname.

—¡Cam!—la llamó Alejandro.

—Ya voy—respondió mirando a Axel.

—¿Me perdonas?—le dijo él.

—Si—dijo—pero si me vuelves a decir algo así te voy a dar una cachetada como mínimo.

—Merecida la tendría—dijo él mirándola con tanta intensidad que Cam se puso nerviosa.

—¿Vas a entrar?—preguntó rehusándose a encontrarse con su mirada.

—Si, ni loco te dejo sola con ese tipo.

—Axel—lo reprendió—Alejandro es mi mejor amigo y si vas a entrar quiero que te comportes.

—Lo haré, lo prometo.

—De acuerdo—dijo haciéndolo pasar.

Media hora después el ambiente se seguía sintiendo tenso, Cam estaba sentada en el sofá en medio de los dos y la película que veían no lograba capturar su atención.

El timbre sonó y Cam agradeció mentalmente el que pudiera zafarse de la situación incomoda en la que estaba aunque fuera por unos minutos y se apresuró a abrir la puerta.

Su sorpresa fue enorme cuando vio a Melissa ante su puerta, son los ojos rojos y aspecto preocupado.

—Ok, no te tomes a mal mi pregunta pero ¿qué haces aquí y a estas horas?

—Mi papá tuvo un accidente—dijo viéndose nerviosa—mi mamá está en el hospital con él y no quería que estuviera sola en casa, me dijo que me quedará con mi tía pero no quise ir allí, y le pedí que me dejara venir a quedarme contigo, perdón por eso pensé que no te molestaría.

—Claro que no—intervino Cam—eres bienvenida siempre que quieras, sólo que me sorprendió mucho, es la primera vez que vienes, muchas veces me traes pero nunca has podido quedarte.

—Lo se—dijo sonriendo ligeramente.

—¿Tu papá esta bien?—preguntó Cam, aunque sabiendo de lo que él tipo era capaz no había nada que le importara menos.

—Si, fue un accidente de trabajo pero nada muy grave, sólo que se tiene que quedar en el hospital algunos días.

—Puedes quedarte todos esos días si quieres.

—Gracias.

—¡Cam! ¿Te parece si pido una pizza?—vino la voz de Alejandro desde la sala.

—Adelante—respondió ella.

—¿Esta Alejandro aquí?—preguntó Melissa nerviosa.

—Si—susurró Cam—también Axel.

Los ojos de Melissa se ensancharon. —¿No es raro tenerlos juntos?

—Ni que lo digas, pero no creo que sea peor que tener a Nico y Axel juntos—dijo Cam encogiéndose de hombros. —Pero bueno entremos, que ahora que estas aquí puedo sacarle un gran provecho a la situación.

—¿Qué estas planeando?—preguntó temerosa.

—Sólo sígueme la corriente, veras que esta noche termina siendo inolvidable.

Melissa asintió preocupada por lo que sea que Cam estuviera planeando y la siguió.

—Hola—dijo Melissa cuando vio a los chicos en la sala.

—Hola—respondieron ellos.

—Bueno chicos tenemos una invitada y necesita un poco de distracción, así que creo que debemos improvisar algo más divertido que ver una película.

Alejandro sonrió y preguntó: —¿Qué propones?

—¿Ya pediste la pizza?

—Si.

—Genial, pon algo de música, preparare algunas bebidas y armaremos una pequeña fiesta.

—Muy pequeña—resalto Axel.

—En lugar de hacer evidente lo que ya de por si lo es ven a la cocina y ayúdame a traer algunas bebidas.

—De acuerdo jefa.

En la cocina Cam comenzó a sacar refrescos pero Axel cerró el refrigerador y le mostro dos botellas de tequila que Cam no supo como pudo encontrar. —¿Cómo encontraste eso?

—Tengo olfato para el alcohol, y si vamos a armar una fiesta de verdad las necesitamos.

—En primera no estoy acostumbrada a tomar y Melissa estoy segura que menos, en segunda si mi mamá llega y nos encuentra bebiendo no se como se lo tome porque nunca ha pasado antes.

—Siempre hay una primera vez para todo—dije él dejando las botellas sobre la encimera y sacando hielos de la nevera.

Cam se lo pensó un minuto, después se encogió de hombros y sacó los vasos. —Bien pero si terminó borracha, lo que doy por hecho aunque no beba mucho, no permitas que haga ninguna estupidez.

—De acuerdo pero si terminó también borracho no creo ser de mucha ayuda.

—Buen punto, pero entonces tenemos a Melissa y Alejandro, ellos se harán cargo.

—Exactamente.

—Y me debes ayudar con otra cosa.

—¿En qué?

—Déjame te explicó…

Y así lo hizo, por lo que un rato después de estar bebiendo Axel propuso jugar a la botellita, Melissa no estaba muy convencida pero bastó una mirada de Cam para que accediera.

El juego comenzó y el primero en girar la botella fue Alejandro, la boquilla de la botella apunto hacia Cam.

—¿Verdad o atrevimiento?—le preguntó Alejandro.

—Verdad—rápidamente respondió Cam yéndose a lo seguro.

—Mmm, ok, dinos el lugar más raro donde lo has hecho.

—¿Hacer qué?—preguntó Cam haciéndose la inocente y después vació de un trago su vaso.

—No te hagas, sexo, lugar más raro.

—Creo que prefiero atrevimiento.

—Dijiste verdad, no puedes cambiar.

—¿Quién dice que no?

—Dale un atrevimiento—dijo secamente Axel, al parecer no estaba interesado en saber la respuesta a la pregunta de Alejandro.

—Tramposa, esto te va a costar. Quítate una prenda.

Cam casi se atraganta. —¿Qué?

—Quí-ta-te una prenda.

—¡No! Creo que prefiero la pregunta, lo hice en…

—Basta Cam, no seas tramposa, no quisiste responder la pregunta y te dije el atrevimiento, así que cúmplelo.

Cam miró a Axel en busca de apoyo pero este sólo se encogió de hombros y siguió bebiendo. Miró a Melissa pero esta tampoco supo que decir para ayudarla.

Resignada se puso de pie y señalando a los chicos dijo: —Cierren los ojos.

Alejandro se rió y cerro los ojos y para enfatizar que no vería nada se puso un cojín frente a su cara, Cam miró a Axel esperando que este cerrara los ojos pero Axel negó con la cabeza y articuló: “Quiero verte”

Cam negó con la cabeza y puso cara suplicante pero Axel la ignoró, sorteando sus opciones le dio la espalda y se quitó el short rápidamente, luego se sentó y se cubrió con un cojín.

Se encontró con su mirada y él le sonrió articulando nuevamente: “Preciosa”, Cam lo fulminó con la mirada y para Alejandro y Melissa que aunque no se lo había pedido cerró los ojos dijo: —Listo.

El siguiente en girar la botella fue Axel, la boquilla quedó frente a Alejandro. Axel sonrió. —¿Verdad o atrevimiento?

—Verdad—dijo.

—Gallina—rió Axel—De acuerdo, ¿estás enamorado de Cam?

Melissa agachó la cabeza y comenzó a jugar con su vaso. Cam le frunció el ceño a Axel.

Alejandro tomó un trago y limpiándose la boca con el dorso de la mano miró a Cam. —Lo estuve, aunque a veces pienso que era un enamoramiento platónico. De cualquier modo siempre la voy a querer, solo que no de esa manera.

Cam se relajó, alegre de que eso hubiera quedado atrás.

La siguiente en girar la botella fue Cam, la boquilla quedo dirigida hacia Alejandro otra vez.

—¡Qué tiene esa maldita botella conmigo!—exclamó.

—Verdad o atrevimiento.

—Dale nena, te doy tu venganza, atrevimiento.

Cam rió con ganas. —Mmm ¿que será, que será?—podría vengarse era verdad y disfrutaría de ello, pero había algo que quería más. —Besa a Melissa.

Alejandro se quedo congelado a media sonrisa.

Melissa tenía lo ojos abiertos como platos.

—Vamos Alejandro—animó Cam.

Alejandro se giró para quedar frente a Melissa que estaba sentada a su lado. —¿Es-tá eso bien contigo?

Melissa se sonrojó y recibiendo una mirada de Cam animándola, asintió.

Alejandro tomó la cara de Melissa entre sus manos y Cam notó que ambos estaban muy nerviosos.

Él se acerco hasta rozar ligeramente sus labios contra los de Melissa, ella cerró los ojos, Alejandro siguió rozando sus labios de forma delicada, entonces profundizó el beso.

Cam y Axel se miraron entre si, sorprendidos por el beso que presenciaban, había química allí, y nadie que los viera pensaría que ese beso era sólo un juego.

Alejandro estaba sorprendido por la suavidad de los labios de Melissa, por su dulzura, su respuesta tímida al beso lo cautivó y él deseo más, no quería dejarla de besar. Desde que la conocía le había parecido una chica dulce y bonita, y sin entender porque sentía el instinto de protegerla pero en ningún momento hasta ahora había sentido deseo por ella, era como si el contacto de sus labios hubiera abierto un nuevo mundo de sensaciones. Los labios de ella se movían delicadamente contra lo suyos, como si tuviera miedo de hacerlo mal, y eso provocaba fuego en el interior de Alejandro. Era como si el mundo a su alrededor se hubiera detenido y sólo fueran ellos dos.

—Creo que mejor dejamos solos a los tortolitos—dijo Axel.

Cam asintió, se rellenó el vaso y se lo empinó.

Al tratar de ponerse de pie se tambaleó, definitivamente tomé demasiado, pensó.

Antes de que pudiera volver a intentarlo Axel estaba allí ayudándola, cuando logró estar de pie estaba rodeada por los brazos de Axel, su cuerpo apretado contra el suyo.

Recordando que se había tenido que quitar su short, trato de apartarse para buscarlo pero los brazos de Axel no la dejaron ir.

—Necesito mi short—susurró.

Axel se inclinó a recogerlo y tras hacerlo lo examinó. Cam trató de arrebatárselo pero estaba tan mareada que se dio por vencida.

—Dámelo—pidió. —Necesito ponérmelo.

—No, no lo necesitas.

No teniendo ganas de pelear se dejo llevar por él, pronto estuvieron subiendo las escaleras.

—¿A donde vamos?—preguntó ella.

—A tu habitación.

Cam lo miró entrecerrando los ojos. —¿Planeas aprovecharte de una borracha?

—Sólo si la borracha quiere—devolvió él. Antes de que pudiera responder él continuó: —Pero desde mi punto de vista dicha borracha necesita descansar más que otra cosa.

Cam simplemente asintió, siendo sincera consigo misma tenía muchas ganas de ser besada y más--si era por el alcohol o por haber presenciada el beso de Alejandro y Melissa, no lo sabía—pero deseaba todo eso con Nico, y Nico no estaba aquí, Nico ni siquiera seguía siendo su novio, no sabía ni siquiera si tenia alguna oportunidad con él de nuevo, pero con todo lo deseaba.

—¿Cuál es tu habitación?—preguntó Axel.

Cam señalo su puerta. Axel notándola cansada la tomo en sus brazos y la llevo hasta su cama.

Cam no protestó, se sentía mareada y solo quería dormir.

Él la acostó y cubrió sus piernas desnudas con una sábana después se acostó a su lado y la acurrucó en sus brazos.

No paso mucho tiempo para que Cam se quedara dormida, Axel disfrutaba tenerla en sus brazos aunque fuera en estas circunstancias, pronto él también se quedo dormido.

Más tarde el sonido de un celular lo despertó--el celular de Cam--estaba en la mesita de noche, Axel adormilado lo tomó y vio en el identificador que quien llamaba era Nico.

No debía contestar, no tenia derecho, no era su celular, pero todas esas razones no lo detuvieron, aparte si llamaba a esta hora tenia que ser importante, el reloj en la mesita de noche de Cam indicaba que era la 1 de la mañana y ella estaba profundamente dormida.

Decidido abrió el teléfono y dijo: —Bueno.

El silencio fue su única respuesta por unos segundos. —¿Qué haces respondiendo el teléfono de Cam?—vino la voz claramente exaltada de Nico.

—Lo respondí porque pensé que podía ser importante, dada la hora.

—¿Dónde está Cam?

—Dormida.

—¿Y qué haces allí donde quiera que este ella si esta dormida?

—Estaba durmiendo con ella, hasta que tu llamada me despertó.

14 oct. 2010

Capítulo 14 de Indecisión

—¿Ha-blar?—tartamudeo Cam.

—Si, necesitamos hablar sobre esos paquetes que has estado recibiendo—aclaró Nico.

—Oh—musitó Cam tratando de ocultar su decepción. —¿Qué pasa con eso?—preguntó tras unos segundos.

—Hable con tu papá, decidió volver para estar al cuidado de ti.

—Eso no es necesario…

—Lo es, después de todo lo que ha pasado no puedes pasar por alto algo como esto, tienes que ser precavida, Augusto y yo creemos que puede ser Damián.

—¿Damián?

—¿Quién sino? Le gustas, incluso te defendió de Isaac y lo mato, por ti. Que haya desaparecido por un tiempo no significa que se olvidó de ti.

—Pero ¿qué quiere conmigo?

—¿Las notas no te lo dicen, los regalos no lo hacen?

Cam no pudo evitar sonrojarse.

—Pero claramente tiene intenciones más importantes que forzar algo contigo en ese sentido, él tomó un poco de tu sangre, ¿qué si notó alguna habilidad nueva?

—Fue muy poca…

—Si, pero cabe la posibilidad de cualquier manera, tu tutor nos lo dijo.

Cam no se perdió el tono que Nico uso al decir tu tutor, ni el que no mencionara su nombre.

—¿Entonces crees que quiere mi sangre?

—Creo que la quiere, pero también quiere convertirte, la última nota es muy clara y la ¿botella de sangre? Sus intenciones están sobre la mesa.

—Pero no podemos estar seguros de que sea él.

—Es el principal sospechoso, él único vampiro que te conoce aparte de mi o de tu papá o de mis compañeros del movimiento, así que tiene que ser él.

—Tienes razón.

—¿Recibiste algo más hoy?

—Creo que no.

—¿Crees?

—Cuando llegue a casa subí a mi habitación no cheque si me había llegado algo, ayer mi mamá trajo el paquete a mi cuarto pero hoy no había nada, no se si abajo haya algo.

—¿Notaste algo raro cuando estabas en la universidad o en la calle?

—No, bueno…

—¿Bueno?

—Tuve algo así como un enfrentamiento con Milena, aunque más bien Melissa lo tuvo.

—¿Qué?

—No paso nada grave, sólo una discusión, nada más.

—¿Por qué?

—No quiero hablar de eso.

¿Cómo podría decirle que el enfrentamiento fue porque Milena se burlo de que él la dejara? No podía.

Nico no dijo nada, el momento se sentía muy extraño, aquí estaban ellos hablando como si nada hubiera pasado, pero era claro que ya no estaban juntos, él sólo estaba preocupado, nada más.

—Nico… ¿sólo querías hablar de esto?

—Si—respondió él.

—Oh, y ¿sobre anoche?

—Cam, anoche dije lo que tenia que decir.

Ella trató de no llorar, era claro que Nico ya no quería nada con ella.

—Entonces ¿por qué haces todo esto?

—¿Preocuparme por ti?

—Si.

—Porque desde antes de conocerte le prometí a Augusto que te protegería y porque…

—¡Así que sólo lo haces por mi padre!—espeto interrumpiéndolo.

—Cam no es eso…

—Esta bien, ya lo entendí Nico—dijo desalentada—ya lo entendí.

—Cam…

—Gracias por preocuparte y por cumplir la promesa que le hiciste a mi papá, pero estoy muy cansada así que supongo que hablaremos en otro momento.

Y antes de que él pudiera decir algo, colgó, no podía soportar saber que lo había perdido y que si todavía le hablaba o se preocupaba por ella era sólo por una estúpida promesa.

Entristecida apagó la computadora, Estrella se había desconectado ya, así que sólo le dejó un mensaje disculpándose por dejarla esperando.

No había comido nada, pero realmente no tenía hambre, así que aunque aún no era de dormir se puso su pijama y se metió a la cama, donde trato de entretenerse leyendo y después viendo televisión, pero nada lograba hacerla sentir mejor.

Cuando estaba apunto de salir de la cama, decidida a tomar un baño para despejarse su teléfono sonó.

—¿Si?

—Hola nena—dijo Alejandro.

—Hola.

—¿Estás bien?

—¿La verdad?

—Por supuesto.

—No.

—¿Entonces es verdad que Nico y tú…?

—Terminó conmigo, pero la culpa la tengo yo.

—¿Por qué dices eso?

—Porque lo lastimé diciendo cosas que ni siquiera sentía realmente y aparte han pasado cosas con otro chico…

—Oh.

—Si, así que aunque quisiera estar enojada con él, no puedo, porque se que es mi culpa y quizás me lo merezco.

—¿Y no crees que las cosas se puedan arreglar?

—No lo se.

—Entonces, ¿necesitas a un amigo que te distraía un poco de las penas de amor?

Cam no pudo evitar reír. —Creo que lo necesito.

—Entonces voy para allá.

—¿Y Milena? Después de lo de hoy no creo que este contenta de que vengas.

—Eso ya no le incumbe, terminamos.

—¿Qué?

—Si, las cosas ya no estaban funcionando, y lo de hoy fue la gota que derramó el vaso, le dije que lo mejor era separarnos.

—¿Qué dijo ella?

—Parecía muy molesta, pero no intento hacerme cambiar de opinión.

Claro, se dijo a si misma, ahora que Nico esta libre para que quiere estar con Alejandro cuando seguro volverá a intentar engatusar a Nico…

—¿Y tú estas bien?—le preguntó a él.

—Si—respondió—Milena es muy intensa y demasiado posesiva, incluso me escogía la ropa, termine hartándome, de pronto fue como despertarme y darme cuenta que me dejaba mangonear por ella. ¿Así qué nos vemos en tu casa en un rato?

—Está bien—respondió Cam un tanto distraída.

Los pensamientos sobre Milena intentando volver con Nico la atormentaban, pero lo que más resonaba dentro de su cabeza era:

¿Seria Nico capaz de volver con ella?

13 oct. 2010

Capítulo 13 de Indecisión

—¡Cam!

—¿Si?

—Estás en las nubes—dijo Melissa.

—Lo siento.

—¿Estás bien?—preguntó finalmente, durante el transcurso de todas las clases la había notado distraída pero no habían tenido un momento a solas en el que pudiera preguntar hasta ahora. Estaban sentadas afuera del edificio administrativo en un área recreativa.

—No, la verdad es que no. Anoche Nico terminó conmigo.

—¡¿Qué?! Pero ¿Por qué?

—Por mi culpa, ¿por que más? nos empezamos a pelear y lo lastime diciendo cosas que no debí, soy una estúpida.

—Lo lamento, Cam. Pero seguramente fue por el calor de la pelea, no puede ser definitivo, ¿lo es?

—No lo se, Nico parecía serio, pero no tengo idea de que pueda pasar y me siento fatal porque se que todo es por mi culpa y no quiero perderlo—las lagrimas acometieron a sus ojos sin poder contenerlas.

Melissa extendió su mano y la pasó sobre sus hombros atrayéndola a un abrazo. —Tranquila, me imagino como debes sentirte pero tienes que animarte, quizás ambos necesitan un tiempo para pensar con la cabeza fría, para que definas todo el asunto con Axel, y tal vez puedan resolver todo para el bien de los dos.

—Si…

—Vaya, vaya—interrumpió una voz.

Cam levantó la mirada para descubrir que la voz que las había interrumpido era la de Milena.

—¿Problemas en el paraíso?—preguntó sonriendo ampliamente.

—A ti que te importa—respondió Cam saliendo de los brazos de Melissa y sentándose erguida para enfrentarla.

—¿Qué si me importa? Creo que si, me importa mucho. ¿Así que Nico ya se cansó de su niñita humana? Sabía que no pasaría mucho para que se le pasara su fascinación.

Melissa parpadeó confundida. —¿Humana?

—No le hagas caso, sólo dice tonterías sin sentido—dijo Cam.

—¿De verdad?—contrarrestó la aludida arqueando una ceja.

—¿Por qué no te vas por donde viniste y me dejas tranquila?

—En un momento te complaceré, sólo dame la satisfacción de saber si tengo razón, ¿te botó?

—Oye—espeto Melissa sorprendiendo a Cam—¿eres tan boba que no entiendes cuando te dicen que algo no te importa?

—Tú estúpida—gruño Milena abalanzándose hacia Melissa y halándola por el cuello de su camisa hasta ponerla de pie—me vuelves a hablar así y quizás sea lo último que digas.

—Entonces deja de molestarnos—respondió Melissa con más valentía de la que Cam pudo imaginar que poseía y quizás porque no tenía idea de con quien se estaba metiendo, lo cuál la tenia tan sorprendida que no hizo nada por separarlas al instante.

Pero antes de que pudiera hacer algo otra voz intervino: —¿Qué esta pasando aquí?

Milena soltó abruptamente a Melissa, lo que esta no se esperaba así que cayó al suelo sobre su trasero.

Cam se puso de pie para ayudar a su amiga pero cuando estuvo allí extendiéndole la mano Alejandro, quien había sido el que intervino, ya la estaba levantando.

—¿Estás bien?—le preguntó Alejandro a Melissa.

—Yo… si…

—¿Le preguntas eso a ella en lugar de a mi?—gritó Milena, obviamente enojada.

—¡Quizás sea porque estabas atacándola y no al contrario! ¿Qué te pasa? ¿Por qué hiciste eso?

Milena para sorpresa de Cam, se sonrojó.

—No estaba atacándola, estábamos simplemente debatiendo un punto, cuando hablaste me asustaste y la solté sin pensar.

—¿Debatiendo un punto mientras la tenías sujeta por la camisa? Te vi cuando la levantaste, así que no intentes justificarte.

—Alex… es su culpa, esta mosca muerta me insulto, ¿qué querías que hiciera?

—Eso no es cierto—dijo Cam harta de que Milena estuviera engañado a su amigo—ella vino y comenzó a molestarme, Melissa solamente le dijo que no era su asunto lo que pasara conmigo y que dejara de molestarme, entonces la ataco.

—¡Tú perra!—gritó Milena—¿Cómo Nico te botó ahora quieres separarnos? Vaya amiga que tienes Alex, no soporta ver felices a otros cuando ella no lo es, ¡bien merecido que se tiene que Nico ya no la quiera!

—¡Cállate!—le dijo Alejandro fulminándola con la mirada. Dándose la vuelta hacia Melissa y Cam preguntó: —¿Están bien?

Ambas asintieron.

—Lo siento chicas—dijo y cepilló inconscientemente un mechón de pelo que estaba en la mejilla de Melissa. —Siento esto—le dijo mirándola a los ojos—a Milena no le gustaba que estuviéramos estudiando juntos, quizás tuvo que ver con su comportamiento, ¿estás segura que estas bien?

—Si—respondió Melissa aún muy sorprendida por todo lo que había pasado como para decir algo más.

—Deja de hablar como si no estuviera presente—dijo bruscamente Milena.

Alejandro se volvió hacia ella y tomándola del brazo empezó a llevársela. —Me tengo que ir chicas, después hablamos, lo siento en verdad.

—No es tu culpa—le dijo Cam.

Cuando tanto Alejandro como Milena estuvieron lo bastante lejos para oírlas Cam y Melissa se miraron la una a la otra y al mismo tiempo dijeron: —¿Qué fue todo esto?

Rieron nerviosamente y entonces Melissa dijo: —Esta loca, ¿viste como reaccionó y esas cosas tan raras que dice?

—Si, no entiendo como Alejandro puede estar con ella.

—Ni yo—dijo Melissa con un suspiro—él es tan lindo y ella tan…

—Perra—dijeron las dos al mismo tiempo y volvieron a reírse a pesar de lo que acababa de pasar.

—Nunca te creí capaz de hacerle frente a alguien de esa manera, realmente me sorprendiste—le dijo Cam a Melissa mientras recogían sus cosas no queriendo seguir en ese lugar.

—¡Lo sé! Ni siquiera yo lo hubiera creído, es que dijo esas cosas y no pude evitar responder y después cuando me levanto me dio tanto coraje que olvide tener miedo, fue alucinante. Quizás no soy tan débil como siempre pensé.

Cam oyó una nota de pesar en esas últimas palabras y no pudo evitar recordar lo que había visto en los recuerdos de Melissa.

—Eres más fuerte de lo que imaginas, y puedes enfrentar cualquier cosa o a cualquier persona. A veces hay que hacer hasta lo imposible para no permitir que se aprovechen de ti.

Melissa parpadeó, por un momento sintió como si Cam hablara con conocimiento de causa, como si supiera… basta, se dijo a si misma, eso no es posible.

—Gracias—susurró sin tener idea de que más decir. —Pero, ¿por qué tiene tanto interés en lo que pase entre Nico y tú?—preguntó con curiosidad.

—Porque es su ex y si fuera por ella todavía estarían juntos.

—¡¿Qué?!

—Si, larga historia.

—Pero si todavía quiere a Nico, ¿qué esta haciendo con Alejandro?

—Se acercó a él para molestarme, porque es mi mejor amigo.

—¿Se lo dijiste a él?

—Lo intente pero…

—No te creyó—completó Melissa antes de que Cam terminara de hablar.

—No.

***

Horas después Cam estaba chateando con Estrella cuando su celular sonó.

—Bueno—respondió Cam sin mirar el identificador de llamadas.

—Hola Cam.

—¿Nico?—dijo sin poder creerlo.

—Si, necesitamos hablar.